___



El cine es ensueño, es música. No hay forma de arte que vaya más allá de la conciencia ordinaria como lo hace el cine, directamente a nuestras emociones, al penumbroso recinto del alma.

Ingmar Bergman.

Bienvenid@

Bienvenid@
Este blog no es de crítica especializada ni académica; solamente de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia

Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (spoilers).

07 enero 2011

La hora cero – Diego Velasco (2010)



El pan nuestro de cada día


Tal como lo hiciera la película, también venezolana, Hermano, La hora cero nos muestra lo patético que es el estado de degradación social en el que se encuentra nuestra sociedad. En el caso de esta película, a diferencia de Hermano, se añaden al argumento (real o ficticio, no importa) los vínculos entre el hampa, representada por los sicarios, y la “gente decente”, representada por un gobernador. La trama de fondo es el simple secuestro de una clínica privada, mientras hay una huelga de médicos públicos, para salvar la vida de la “princesa” (Lady Di) de nuestro villano (Parca). Esta historia, empero, concluye con un baño de sangre. Distintos elementos sociales y políticos se conjugan en esta coctelera que Diego Velasco ha batido para ofrecernos un coctel agrio, macabro, triste; pero vivo reflejo de la descomposición existente en este país en particular, y muy probablemente en buena parte de los países iberoamericanos, por no decir de todos los países del tercer mundo. La componenda gobierno-sicarios, el rol de los medios de comunicación, la injusticia social, el incumplimiento del gobierno en materia laboral, la vanidad fútil, el abuso de poder, la violencia de los delincuentes, el acoso sexual, la infancia abandonada, el arribismo, los amores no correspondidos, los platónicos, cierto asomo del síndrome de Estocolmo, y tantos otros tópicos que podrían añadirse, son los ingredientes que dibujan esta historia de final no feliz, muy bien llevada a la pantalla grande.

No puede decirse que sea fácil ser optimista cuando uno ve la misma problemática hoy que en la Venezuela de hace 40 o 50 años. Se observa, tal como en otros países, un desarrollo científico, técnico, físico, pero no hay un desarrollo en lo social, cultural y moral; específicamente en lo moral más bien ha ocurrido una involución que ha llevado a la situación de anomia, en todos los estratos sociales; si bien en diferentes grados de gravedad, en todos se registra la anomia generalizada. Siendo este pueblo dado a los mitos, a la fortuna del azar y a las creencias que incluyen un mesías, espera de los gobiernos (por ende de sus representantes) que sean una especie de pater familias; quizás muchos prefieren un gendarme necesario. La traición que deviene del incumplimiento inmoral de los sucesivos gobiernos para con el país ha llevado al resentimiento y a la decepción, a la par que son los gobernantes y, en general, las clases dirigentes quienes han dado ejemplos reiterados de corrupción y delito que resulta impune, generando en la población la sensación de que ese es el camino para la autorrealización: si aquél ministro o distinguido empresario roba (y, a veces, matan) y no le pasa nada, yo también puedo robar, así escalo posición social y económica. La anomia. El drama iberoamericano es que parece que llegó para quedarse. Toda esta disquisición, que pareciera fuera de lugar, es producto de una reflexión que el espectador puede llevar a cabo durante la proyección de esta película.

Es probable que el cine donde la pude ver no tuviese calibrada la pantalla para la relación de aspecto correcta, pero se evidenciaban demasiadas tomas en las que la parte superior de la imagen resultaba cortada (cabezas a la altura de la frente, por ejemplo). Supongo que eso fue, y creo que no haya sido la intención de los realizadores. El movimiento de cámara, del tipo reporteril, y del que no soy precisamente un admirador, resulta ser comedida e, incluso, necesaria. Ciertas tomas son particularmente interesantes, como la carrera en moto al comienzo de la película. Las actuaciones de los actores que representan a los delincuentes merecen ser destacadas, aunque el lenguaje sea soez. Pero ese lenguaje es el que corresponde en este caso. Nos queda la intriga de por qué el villano principal (Parca) se deja matar al final de la película. Cada espectador tendrá su razonamiento al respecto. Algo romántico me parece,... pero se puede perdonar. Muy buen film.



Publicar un comentario en la entrada

Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, mayormente a través de Translate Google. Actualmente la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Directores de películas comentadas

Agustín Crespi Akira Kurosawa Alain Resnais Alejandro Amenábar Alejandro González Iñárritu Alfonso Cuarón Alfred Hitchcock Andréi Tarkovski Andrew Stanton Andrzej Wajda Andy Wachowski Anibal Massaini Neto Ari Folman Arturo Ripstein Bernardo Bertolucci Carl Theodor Dreyer Carlos García Agraz Carlos Oteyza Carlos Saura Charlie Chaplin Chris Marker Christopher Nolan Clint Eastwood Costa-Gavras Danny Boyle Darren Aronofsky David S. Ward David Wark Griffith Delbert Mann Diego Rísquez Diego Velasco Dziga Vértov Elia K. Schneider Elia Kazan Emilio Fernández Federico Fellini Fei Mu Fernando de Fuentes Fernando Meirelles Fina Torres Francis Ford Coppola Franco Rubartelli Franco Zeffirelli François Truffaut Frank Darabont Frank Marshall Friedrich W. Murnau Fritz Lang Gabriele Salvatores Gene Roddenberry George Lucas George Miller Giancarlo Carrer Giovanni Veronese Glauber Rocha Guillermo del Toro Haik Gazarian Hector Babenco Hermanos Coen Hermanos Wachowski Ingmar Bergman Jacobo Penzo James Cameron James McTeigue Jean Vigo Jean-Pierre Jeunet John Madden Jonathan Demme Jorge Sanjinés José R. Nóvoa Juan Bustillo Oro Juan José Campanella Julie Taymor Kathryn Bigelow Kátia Lund Ken Russell Kyle Ruddick Lana Wachowski Lasse Hallström Leni Riefenstahl Leonard Zelig Leonardo Favio Liv Ullmann Loveleen Tandan Luchino Visconti Luis Alberto Lamata Luis Buñuel Luis García Berlanga Luis Puenzo Marcel Camus Marcel Rasquin Margot Benacerraf Mark Herman Martin Scorsese Mauricio Walerstein Michael Cacoyannis Michael Cimino Michael Curtiz Michael Moore Michel Hazanavicius Michelangelo Antonioni Miguel Ferrari Miguel Littín Mike Nichols Nanni Moretti Neill Blomkamp Norman Jewison Olegario Barrera Oliver Stone Orson Welles Pablo Larraín Paul Thomas Anderson Pedro Almodóvar Penny Marshall Peter Joseph Peter Weir Pier Paolo Pasolini Quentin Tarantino Richard Attenborough Richard Linklater Ridley Scott Rob Marshall Rob Reiner Robert Altman Robert Benton Robert Zemeckis Roberto Benigni Rod Serling Román Chalbaud Román Polanski Ron Fricke Ryan Pérez Sam Mendes Satyajit Ray Serguéi M. Eisenstein Sidney Lumet Stanley Kubrick Steven Soderbergh Steven Spielberg Stuart Hagmann Sydney Pollack Terrence Malick Terry George Terry Gilliam Terry Jones Tim Burton Tom Hooper Tom Tykwer Tomás Gutiérrez Alea Trisha Ziff Víctor Erice Vittorio De Sica Volker Schlöndorff Walter Salles Warren Beatty Werner Herzog William Wyler Wim Wenders Woody Allen Yann Arthus-Bertrand Yasujirō Ozu Yuan Muzhi Zhang Yimou

Las 10 + proyectadas