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El cine es ensueño, es música. No hay forma de arte que vaya más allá de la conciencia ordinaria como lo hace el cine, directamente a nuestras emociones, al penumbroso recinto del alma.

Ingmar Bergman.

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Este blog no es de crítica especializada ni académica; solamente de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia

Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (spoilers).

30 mayo 2012

El padrino – Francis Ford Coppola (1972)


Vídeo con imágenes de las tres películas de la saga.

Una película que uno no puede rehusar ver


Una producción de anécdotas

Durante el rodaje de El padrino (el de la primera película de la saga de tres, en 1972), su director Francis Ford Coppola tuvo toda suerte de obstáculos, en virtud de que la película tocaba, y más de cerca de lo que se toleraba, puntos delicados del bajo mundo delincuencial de Norteamérica. En efecto, se hace alusión a una estrella del espectáculo (supuestamente Frank Sinatra) relacionada con la mafia, específicamente la siciliana, y de policías, jueces y políticos corruptos, comprados por la mafia. Hubo mucho revuelo, protestas incluidas, paralización temporal del rodaje, intentos de detener la filmación por completo. Incluso hubo reclamos de supuestos miembros de la mafia, y amenazas. Insólito. Eso era parte del Estados Unidos de los 70’s. A pesar de ser una sociedad altamente desarrollada y con estándares de vida excepcionales, todavía hoy quizás tenga problemas similares.




También hubo problema con la ficha técnica: algunos directores no querían hacer el trabajo, el comportamiento de la estrella del film, el excepcional actor Marlon Brando, era prácticamente insoportable para los estudios cinematográficos. Coppola confesó, en esos días, que fue toda una pesadilla la filmación. Más anécdotas relativas al film en este enlace.




Otra anécdota, ya personal, es esta: estando en Brasil, en el año 1988, tuve la oportunidad de ver esta película por TV. Dicha versión tenía cortadas las escenas de violencia, mas no las de desnudos o de frenesí sexual. En Venezuela dichas escenas no están cortadas. Eso dice sobre el criterio de la censura en los diversos países. En otras oportunidades que la he visto, creo haberla visto completa, incluyendo su estreno en 1972, en el antiguo Cine Páez de la ciudad de Acarigua, ¿o fue en el Cine Principal de Araure?



Los actores y demás elementos fílmicos

Esta extraordinaria película cuenta con un reparto que, si bien para la época no eran todos consagrados, eran actores que hicieron un trabajo de antología. Apartando el magnífico trabajo de Marlon Brando (que caracteriza a Don Vito Corleone), tenemos una serie de actores cuyo desempeño, lejos de desmerecer, engrandecieron la obra, y muchos son hoy estrellas del séptimo arte: el gran actor Al Pacino, Robert Duvall, James Caan, Talia Shire (hermana del director), una joven y bella Diane Keaton, el hoy desaparecido John Cazale, entre otros. El film estuvo tan bien dirigido que todos ellos realizaron actuaciones de primera categoría. Destacan la mimetización de Brando para imitar la voz y los gestos de un sosegado mafioso (para lo cual se colocó algodón dentro de la boca), y la metamorfosis de Al Pacino (Michael), de joven casi adolescente, virginal, cándido y distante de los negocios de la familia, al capo sanguinario del final de la historia. Los demás elementos fílmicos destacan de igual manera. Se logró una ambientación impecable, vestuario, etc. Nada que criticar en cuanto a esto. La música, también excepcional, corrió a cargo del legendario Nino Rota, ya mencionado en los comentarios de otros filmes en este blog. El llamado tema de amor del film es ya un clásico, al igual que la película. El padrino, y sus hacedores, merecidamente ganaron muchos premios por su trabajo. Esta cinta tiene ya 40 años de estrenada, y su libreto está basado en la novela homónima de Mario Puzo.




La moral de los delincuentes

La película nos habla de diversos temas, todos pertinentes e importantes, que llaman a reflexión.

Dice el comentario de Wikipedia:
Esta película presenta un retrato preciso y profundo de una época y un ambiente, pero sobre todo es una crítica subrepticia a la sociedad norteamericana, las relaciones intrafamiliares, la práctica política y sus esquemas morales tratados sutilmente como trasfondo del guion mediante asuntos relativos al mundo de la mafia, la inmigración, la relación de pareja, los sistemas de dominación familiares, la violencia criminal y su asociación política, etc.
Tocar todos esos temas podría llevarnos un libro. De manera que, siendo la moral uno de los más tentadores e importantes, se puede comentar sobre él.

Tanto en la literatura como en el teatro y el cine, el lector, o el espectador, siente simpatía por los más variopintos personajes, entre ellos algunos personajes de mala conducta. Es un recurso discursivo basado en el pathos. El mismo discurso que utilizaba Hitler, Mussolini, Lenin, y muchos otros carismáticos dirigentes pasados y presentes, y todos los candidatos a algo. También es el discurso de los medios de comunicación de masas, para enamorarnos del producto o del personaje B y odiar el C. Los opositores hacen lo posible para que amemos el C y odiemos el B. Al racionalizar ese discurso, uno cae en cuenta de que los personajes en cuestión no deben ser dignos de nuestro aprecio. Me refiero a los personajes de las formas de arte mencionadas, aunque también aplica a muchos personajes reales. Digo esto porque no es raro que uno sienta simpatía por el rebelde de la película, el que se desgarra las vestiduras para ir contra el sistema, o el tierno delincuente que es perseguido por un policía malo. Así, entre malos, el menos malo es el más simpático (similar a como se decide el voto electoral en muchos países). Don Vito Corleone y su hijo Michael son nuestros héroes en esta historia, porque responden a las malas acciones de los otros malos. Si fuesen ellos quienes las iniciasen, seguramente pensaríamos distinto.




Si acordáramos definir la ética[1] como la herramienta para estudiar la moral, o los códigos morales, veríamos a las relaciones entre hampones regirse mediante una suerte de código (algunos lo denominan, injustamente, código de honor). La pregunta –ética- es: ¿constituye esto un código moral? Supongamos que sea un código moral, entendiendo que el código moral son los lineamientos que dirigen las acciones de los individuos. Siendo así, podríamos diferenciar el código moral de los mafiosos de los demás códigos morales que coexisten en una sociedad. Los mafiosos sellan los acuerdos con palabras, pero los violan con acciones; la pena de una falta es desproporcionada respecto a la falta o, cuando el que incumple es afortunado, se le aplica el castigo de acuerdo a la Ley del Talión, bastión de la venganza. No hay juicio previo a la sentencia. Es un medio anárquico desde el punto de vista jurídico. Y ya se llegó a lo jurídico desde lo moral; lo que nos da una idea de que sí puede haber relación entre el derecho y la moral, tal como lo señalara Carlos Santiago Nino. Esta dicotomía entre la moral y el derecho, se me antoja muy parecida a la que hay entre moral y política en Maquiavelo (en el Maquiavelo de El Príncipe). “El fin justifica los medios” sería un buen lema para los Corleone y demás delincuentes de esta monumental película.

Como decía, es natural que en una sociedad más o menos poblada, haya diversos códigos morales que tienen áreas de intersección unos con otros. Si mantienen similitudes (muchos puntos en común), la sociedad es funcional; de lo contrario, será disfuncional. Manteniendo una posición intermedia entre el liberalismo y el comunitarismo, podríamos enunciar –sin miedo a equivocarnos groseramente- que no hay conflicto mientras las acciones de uno no perjudiquen a muchos, y las de muchos no perjudiquen a uno. Si en lugar de “uno”, colocamos “algunos”, la frase no pierde sentido. ¿Me perjudica que solo se maten entre ellos? Aparentemente no, pero hay daños indirectos: el asesinado puede tener una familia inocente que recibirá, con su muerte, un daño irreparable; o pueden morir inocentes en la disputa. El asesinato está tan lejos de ser modelo de comportamiento como pueda estar, por mucha “honra” que haya detrás de él.

Si se sigue este hilo argumental, no dudo que se llegaría al imperativo categórico kantiano. Para hacerlo corto, recordemos una de las derivaciones del más célebre de los códigos morales: los 10 mandamientos: quiere al prójimo como a ti mismo. No hay que tomarlo literal y taxativamente; quizás suene mejor: pórtate con otros como quieres que se porten contigo. Se trata de que mis derechos terminan donde comienzan los del otro, de que tenemos que “portarnos bien” unos con otros para vivir en sociedad pacíficamente. Hacer abstracción de "el infierno son los otros" de Sartre. De eso se trata. De respeto al otro, aunque el otro sea "un infierno". Recordemos que para "el otro", uno es el infierno.




 Arte para todos

Una de las grandes virtudes de esta película, es que es una superproducción de la mejor calidad estética, cuenta con actuaciones y demás elementos fílmicos excepcionales, tiene planteamientos morales dignos de reflexión, y es accesible a todo público, gracias a que, lejos de tener un lenguaje cinematográfico de difícil digestión, es un espectáculo que atrapa y entretiene. Hay muchas películas que pertenecen a esta categoría: Lo que el viento se llevó, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Titanic, Gladiador,… todas grandes películas, a las cuales sería más que mezquino –y erróneo- tildar de meras “películas comerciales”. Stanley Kubrick comentó, en una ocasión, que El padrino (la primera de la saga) era quizás la mejor película jamás hecha. Hay listas de las mejores películas de la historia del cine (las llamadas top ten) que incluyen a El padrino, tanto la I como la II, en los primeros lugares, tal como la que figura en este blog (actualmente), tomada del sitio web del BFI.



La saga

Coppola hizo tres películas de esta saga, denominadas El padrino, El padrino II (dos años luego de la primera) y El padrino III (18 años luego de la primera). En este caso soy de la misma opinión que la crítica especializada, en calificar las dos primeras como las mejores. Si hubiese que descartar dos, entonces me quedaría con la primera. En la primera película se muestra un Don Vito (Marlon Brando) en la plenitud de su ejercicio de capo de la mafia y el relevo a la generación siguiente: Al Pacino, Michael en el libreto. En la segunda película, en la que también figura el gran Robert De Niro, como Don Vito recién llegado a América, se recurre a la analepsis para mostrarnos el pretérito en el que Don Vito daba sus primeros pasos como mafioso en Nueva York, y sus inicios en el pueblo Corleone, en Sicilia. En esta segunda parte, Michael (Al Pacino) intenta legalizar los negocios de la familia Corleone y, entre otros eventos, asesina a su hermano mayor Fredo (John Cazale), se consolida como el capo mayor de la mafia, se enfrenta a una comisión del Senado que lo investiga por los ilícitos, y su matrimonio con Kay (Diane Keaton) se desploma. El reparto es prácticamente el mismo que el de la primera película, excepto los personajes que murieron en ésta. De la tercera parte se puede comentar que las actuaciones son incluso mejores, ya que los actores que repitieron (Al Pacino, Talia Shire y Diane Keaton) y otros actores de renombre que se incorporaron (como Raf ValloneGeorge Hamilton o Eli Wallach) ya eran veteranos del arte histriónico para entonces, y los actores nuevos también lo hicieron muy bien, como Sofía Coppola, hija de Francis, o Andy García. A pesar de ello, vista globalmente, como una totalidad, no es de la calidad de las anteriores. Para las tramas completas, consúltense este enlace para la primera película, este para la segunda, y este para la tercera.




Discriminación de género

Como tópico marginal curioso, se puede comentar que la película adolece de cierta discriminación hacia la mujer, al igual que la parte II. Ninguna mujer juega un papel ni siquiera medianamente relevante. El mundo de los gánsteres es muy machista para fortuna de las féminas (en el sentido que ellas no intervienen directamente en los asesinatos y las vendettas), aunque deben soportar los maltratos de sus violentas parejas. Con mucho temor, Kay reacciona ante Michael en la parte II de la saga, y éste la destierra quitándole el acceso a los hijos. En la tercera parte se reivindica a la mujer, y éstas presentan un protagonismo menos tímido que en las dos historias previas. Incluso la hermana de Michael, Connie (Talia Shire), asesina a un capo de la mafia, con el arma preferida de las mujeres: el veneno.

Sin duda es una película que nadie puede rehusar verla, parafraseando a Don Vito Corleone respecto a su propuesta de negocios[2]. Es una obra de arte magistral.



[1] Si bien hay varias definiciones de ética, podemos tomar una u otra como base según el contexto.
[2] I'm going to make him an offer he can't refuse = Le haré una oferta que no podrá rehusar. La oferta se la hace a un directivo de un estudio cinematográfico para que incluya en el reparto de una película a su ahijado Johnny Fontane (personaje presuntamente inspirado en Frank Sinatra) a cambio de protección ante las “dificultades laborales que se avecinan”. El director del estudio se rehúsa y responde iracundo a la oferta. Al día siguiente amanece en su cama la cabeza de uno de sus caballos, valorado en 600.000 dólares. Jhonny consigue el papel en la película.


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Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, mayormente a través de Translate Google. Actualmente la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Directores de películas comentadas

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