Bienvenid@

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Este blog no es de crítica especializada ni académica, solo de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia: destripe.

Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (destripe, spoilers).

02 junio 2020

La mujer de mi hermano - Ricardo de Montreuil (2005)


Imagen del póster en IMDb.

El triángulo equilátero.


Ignacio Edwards (Christian Meier) y Zoe (la sensual Bárbara Mori) tienen una década de casados. Él dirige la empresa que heredó de su padre. Tiene un hermano menor del que está distanciado, Gonzalo (Manolo Cardona), pintor y vago, que vive a la sombra del estipendio que le envía su hermano Ignacio. Zoe e Ignacio no pueden concebir hijos porque Ignacio es estéril; su matrimonio comienza a mostrar síntomas de agotamiento cuando ella y su cuñado, Gonzalo, comienzan una relación que la llevará a ella hasta el embarazo; deseado por ella, pero odiado por Gonzalo. Un triángulo muy curioso y original; aunque hay antecedentes (por ejemplo, La hora menguada [1], cuento de Rómulo Gallegos llevado a la pantalla por RCTV en los años ochenta; en el que una de dos hermanas queda embarazada de su cuñado). Y antes que este, hay antecedentes similares en el teatro clásico. Pero lo original de esta es la resolución final, que sería maldad contarla.

La película está basada en una novela del conocido periodista Jaime Bayly, quien también produjo el filme y participó en el guion. Las interpretaciones no son virtuosas pero son aceptables. Buena fotografía y música completan un producto decente, no brillante pero que sí impacta la primera vez que se ve, en particular su desenlace. Los personajes de Zoe y Gonzalo no lograron imponer su código moral a la pasión, al contrario de lo que hacen otros personajes de otras películas, tales como Primavera en un pequeño pueblo o Los puentes de Madison. Es la tensión latente en el ser humano: logos y pathos, razón y apetitos, en constante tirantez... Es la tensión que, en otras instancias, delimita la civilización de la barbarie si no se logra compensar... 


Imagen del póster en Filmaffinity.


Visionando este filme, no deja uno de recordarse de El inocente (1976), una película de Luchino Visconti, protagonizada por Giancarlo Giannini y las hermosas Laura Antonelli y Jennifer_O'Neill, en la que también hay un triángulo, pero en este caso es de dos mujeres y un hombre: infidelidad y preñez de la esposa (por otro hombre, lo que convierte al triángulo amoroso en un cuadrado). Esta producción está mejor realizada. No solo por cuestión de la actuación, también de ambientación y del estilo mismo de la cinta, de su personalidad, de su atmósfera. Claro, Visconti. Pero La mujer de mi hermano se deja ver. Al menos una vez.


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[1] Al momento de escribir esta entrada, se puede ver en YouTube en este enlace. Este Ciclo de Oro de Rómulo Gallegos fue uno de los mejores productos de la televisión venezolana (de todos los tiempos), en particular de RCTV.

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Artículo en Wikipedia:


29 mayo 2020

Dios existe, su nombre es Petrunya - Teona Strugar Mitevska (2019)


Imagen del afiche en IMDb.

Alegato feminista contra el machismo eclesiástico.


En un pueblo macedonio se celebra todos los años un ritual entre los varones: un sacerdote ortodoxo lanza al río un crucifijo, el que lo rescate de las aguas tendrá un año de dicha y felicidad. Al cura se le cae antes de tiempo y, en esta ocasión, es una mujer, Petrunija (Zorica Nusheva), la que lo saca del agua, lo que crea un conflicto entre los participantes y la ganadora, pues el concurso es para hombres. Tanto la iglesia como la policía interceden para que la joven devuelva el crucifijo, pero ella se niega. Las razones de tradición eclesiástica (machista) se confrontan con las razones que Petrunija pone sobre la mesa, pero no desbalancean la disputa a favor de la iglesia. A la joven la retienen en una comisaría casi un día entero. En un último acto de compasión y de reconocimiento a los buenos deseos que el sacerdote le expresa, la joven devuelve el crucifijo pacíficamente. Solo le bastó al clérigo desearle a ella buena suerte, cosa que nadie se había dignado a desearle antes. Esta escena ennoblece al humillado personaje de Petrunija aún más.

La película está bien realizada, sin embargo, hay cintas igual de feministas y con planteamientos tanto o más profundos de los que esta engloba. Intenta ser un manifiesto feminista, inscrito en una agenda muy a la moda actual en Europa, que corresponde al espectro feminista-progre y que está marcando pautas de comportamiento a través de la invasión feroz y exasperante de la ideología feminista a ultranza (incluso androfóbica) en los medios de comunicación de masas (llamada por los detractores feminazi). La agenda progre-feminista, que también capitanea el Parlamento Europeo, le otorgó el premio Lux Film Prize a esta película (algo de esperarse aunque las otras finalistas hubieran sido 2001 o El ciudadano Kane o El padrino). Muy buena, pero las otras finalistas, El reino y Caso abierto: Hammarskjold, recién comentadas en este blog, son mejores. No en balde aquellas tienen mejor puntuación que esta en los sitios como IMDb o Filmaffinity, donde la gente es libre de votar de forma anónima. Ganó por pertenecer a dicha agenda progre-feminista y ser su directora, Teona Strugar Mitevska, una activista furibunda del feminismo. La película no va de tradiciones, va de feminismo. En tal sentido, con seguridad hay tradiciones cuya vigencia ya luce extemporánea, pero, como contrapartida, también hay alegatos feministas que son un tanto fuera de lugar.


Una de cal


Cierto que las tradiciones deben revisarse de vez en cuando, modificarse o defenestrarse, de acuerdo a los nuevos parámetros sociales. Esto es parte de lo que este filme pone en el tapete. Es una injusticia mayúscula lo que hacen los indignados grupos que, inflamados por la testosterona, atacan a la joven para humillarla, insultarla y quitarle el objeto de la discordia: el crucifijo. Se ve, no solo incomprensible, sino infantil la actitud de los machos alfa. No es adecuado a los nuevos tiempos que se discrimine a las mujeres en una actividad como esta. La religión no ha sido nunca muy vanguardista, pero ya va siendo hora de que ciertos sesgos machistas desaparezcan entre la feligresía y entre el clero. Incluso en la iglesia ortodoxa, que es la aludida en este filme.


Otra de arena


Por otra parte, no todas las tradiciones deberán ser eliminadas, modificadas o sepultadas por el mero hecho de ser tradiciones o de ser legendarias. Hay algunas que han persistido durante siglos y no son malas. Claro que hay que cambiar, pero ¿es la violación de una de ellas motivo suficiente para que cambie? ¿No debería ser a través de un consenso de las personas a las cuales afecta la tradición que se pretende cambiar o eliminar? ¿Por qué ella, unilateralmente (que de paso no es feligresa), pretende acabar con una tradición? Es muy de progres hacerse la vista gorda con las leyes y las normas que ellos no han parido. Basta con ver la poca relevancia que le dieron en los medios (controlados por los progres) y el mutismo de los líderes del PSOE al caso de los ERE, el mayor robo que ha cometido un partido político en Europa (luego de sus primos hermanos los nazis, claro). Creen que el progreso (que ellos pretenden representar) es la aniquilación de todo lo establecido. No es así. Pensar eso no solo es ingenuo, es ignorar el valor de lo que se ha hecho, de los propios orígenes de quienes pretenden cambiarlo todo. Suena a desvarío tautológico. Habría que preguntarle a la señora Teona qué tal le sentaría a ella que en una actividad que se pretende exclusiva para mujeres feministas, irrumpiera un hombre y de repente ganase el certamen...

Muchos espectadores nos solidarizamos, por empatía, con la humillada Petrunija, tal como hiciéramos con don Vito Corleone en El Padrino (a pesar de ser un asesino), pero no avalaríamos, fuera del hecho cinematográfico (que manipula nuestras emociones), una acción como la que ella realizó (como tampoco avalaríamos a Corleone), tan igual como la que hicieron los machos alfa contra ella. No le correspondería a ella echar por tierra una tradición, y menos aún de manera contestataria.

Esta película fue la ganadora del premio Lux Film Prize de 2019, certamen patrocinado por el Parlamento Europeo. No era la mejor de las tres finalistas. El gusto de los parlamentarios (políticos progres al fin) no es el mismo que el gusto de quien suscribe.


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26 mayo 2020

El cruel mar - Khalid Al Siddiq (1972)


Imagen del póster en IMDb.

La ley de Murphy en acción.


Llamada The cruel sea o Sea silence en inglés y Bas Ya Bahar en árabe transliterado (بس يابحر sin transliterar), también se puede traducir como Suficiente mar. Es la primera película kuwaití, rodada en blanco y negro y dirigida por Khalid Al Siddiq. La versión visionada era precaria, no estaba restaurada. Los subtítulos, en árabe e inglés y de color blanco, a veces eran ilegibles cuando el fondo era blanco. Se puede inferir que la versión original tuvo una buena fotografía. Las actuaciones son bastante buenas para tratarse de un cine en gestación. Supone una gran oportunidad para apreciar las costumbres y las formas del Kuwait de antaño, muy distantes de las actuales. Llama la atención la cantidad de veces que Dios es nombrado; quizás sea la palabra más mencionada en los diálogos. Muestra de una gran religiosidad del pueblo árabe.

Es el Kuwait prepetrolero (antes de 1940); Moussaed es hijo de un buzo que extraía perlas, pero que ahora está lesionado y no puede trabajar. Un tiburón lo inhabilitó y no quiere que su hijo corra la misma suerte. El joven insiste en continuar la tradición del padre porque quiere obtener dinero para la dote de Nura, con la que pretende casarse, en contra de la voluntad de los padres de ella. Son una familia pobre, más pobre que la de Nura, de ahí la negativa de los padres de ella. Entre la madre de Moussaed y el jefe de los buzos, Badr, convencen al tozudo padre del chico para que permita que su hijo se aventure a ejercer el oficio que él abandonó. Badr le recuerda que el futuro de todos en Kuwait pasa por el mar. Así que Moussaed se embarca en una travesía de unos cuatro meses, lo que dura la temporada. El muchacho es muy voluntarioso y el jefe de la embarcación es condescendiente con él. Mientras está en alta mar, bregando para pescar perlas, los padres de él se enteran de que Nura ha sido prometida al hijo de un mercader. El padre de ella, la golpea brutalmente por pretender rechazar el marido que él le escogió y haberle hecho creer a Moussaed que se casaría con él. El chico continúa en el mar buceando en tanto que en tierra firme se desarrollan los rituales nupciales de la boda de Nura. En estos festejos resalta la música hecha solo con instrumentos de percusión y los cánticos de las mujeres con las características ululaciones agudas (ululeos o zagrudazaghareet‬ en inglés; véase este enlace). 


Moussaed en la embarcación.
Imagen tomada de IMDb.


En la embarcación, durante la pesca, se acompañan las escenas con una buena música de percusión. Algunas de dichas escenas son subacuáticas, lo cual no deja de ser sorprendente. Un día los buzos se amotinan porque están celosos del trato que recibe Moussaed; y amenazan al capitán. El chico optará por bucear por su cuenta y riesgo para resarcir a los marinos alzados. En su última sumersión, atrapa una madreperla que le darán a su madre, junto con otras perlas que obtuvo. Esta, al final de la película, las lanzará al mar; como hiciera la pareja de la película de Emilio Fernández, La perla; preguntándole al mar si está satisfecho por lo que le hizo a su esposo y a su hijo a cambio de unas pobres perlas, le grita: «¡No las queremos!» cuando las arroja; «No queremos depender de ti»; y el esposo finaliza con: «Bas Ya Bahar», algo así como: «Suficiente de mar»

La película se puede entender como un corolario de la novela de HemingwayEl viejo y el mar, pues comienza con el epígrafe: «El hombre no estaba destinado a ser derrotado, a menos que fuera destruido» («Man was not meant to be defeated unless destroyed»), una variante de la conocida frase que el escritor norteamericano puso en boca de Santiago, el viejo de la novela: «Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado». Moussaed fue ese hombre, destruido pero no derrotado, tal como lo fuera Santiago.


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Artículo en Wikipedia:
Cinema de Kuwait:


22 mayo 2020

Caso abierto: Hammarskjöld - Mads Brügger (2019)


Imagen tomada de IMDb.

Fue por lana y trajo el rebaño entero...


El padre del investigador privado sueco Göran Björkdahl recibió una lámina de metal perforada luego del accidente de aviación en el que murió el Secretario General de las Naciones Unidas, Dag Hammarskjöld, en 1961. El que le dio la lámina, le dijo que era del avión siniestrado (después se determinaría que no lo era). Mucho tiempo después, Göran inicia la investigación de la enigmática muerte del diplomático sueco en suelo congoleño. Luego de varios años, se le une el cineasta danés Mads Brüger, y realizan este portentoso documental que, salvando algunas distancias, es un verdadero documento historiográfico. También es llamado La muerte de Hammarskjöld.

Con un ritmo y una estructura fascinantes, que no dejan pestañear al espectador, construye un filme que arroja interesantes e inesperadas luces, aunque no resuelve el caso. Pero, más allá de arrojar luces y confrontar numerosos datos, el proceso de investigación y de realización del filme da con noticias más espeluznantes que la misma muerte de Dag Hammarskjöld. Entre otras cosas, salen a la luz pública aberrantes informaciones sobre la inoculación deliberada del virus de VIH entre la población negra de países africanos a objeto de exterminarlos (virus que, supuestamente, fue diseñado como parte de las investigaciones sobre armas biológicas); apoyo a las fuerzas militares que impidieran la emancipación de los países africanos, incluyendo golpes de estado si fuera el caso; desvelamiento de una organización clandestina, el SAIMR (Instituto Sudafricano de Investigaciones Martítimas), que era en realidad un ejército de cinco mil mercenarios a las órdenes del Imperio Británico o de quien los contratase para defender los intereses de las multinacionales que se lucraban con los recursos naturales de África y que no permitirían la independencia de los noveles países africanos, que deseaban dejar de ser colonias europeas. Este grupo (y las informaciones antes señaladas) respondían a intereses de la supremacía blanca en África. Dag Hammarskjöld veía con simpatía las aspiraciones de independencia de dichos países, entre ellos el Congo belga; los defendía con vehemencia y se oponía a que no les dejasen llevar a cabo su emancipación. Por eso, parece ser, que lo mataron; de acuerdo a lo que se desprende de este documental.

De manera que los investigadores pretendían aclarar la muerte de un funcionario, ocurrida hace sesenta años, pero descubrieron mucho más. Macabras tramas entretejidas que tenían por norte mantener pisada a la población africana; como, en efecto, ocurrió. Tal como dice un entrevistado: «Si no hubiera muerto Hammarskjöld, África hubiera sido muy distinta hoy día». 

A raíz de este documental-investigación, el caso ha recobrado cierta frescura y se han escrito numerosos artículos de periodismo de investigación sobre el caso del diplomático y sobre los temas colaterales enumerados antes. Nuevas pruebas parecen apuntar a nuevos derroteros en las pesquisas de lo ocurrido. Alborotó el abispero. Todo un arsenal de operaciones y planes abyectos, que dejan a la teoría de conspiración tan inocente como un bebé de pecho...

Cosas veredes que farán fablar las piedras(1).

Este filme también quedó finalista en los premios Lux Film Prize de 2019, competencia patrocinada por el Parlamento Europeo. Magnífico documento.


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(1) Verás cosas que harán hablar a las piedras. La frase original, del Cantar de Mío Cid, reza: «Cosas tenedes, el Cid, que farán fablar las piedras,...».

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Artículo en Wikipedia (inglés): 
Extenso artículo sobre el accidente del avión que transportaba al Secretario General de la ONU, Dag Hammarskjöld (inglés):
Artículo sobre el Instituto Sudafricano de Investigaciones Martítimas (SAIMR por sus siglas en inglés):


19 mayo 2020

Prosperar - Steve Gagné (2011)


Imagen del póster en IMDb.

De lo que es capaz el marketing...


Navegando por la web en los días de cuarentena de la pandemia de Cov-19, con la que, como concesión graciosa, nos premió el partido comunista chino, me topé por mera casualidad con esta película en YouTube. Su título en inglés es Thrive. Busco en IMDb y en Filmaffinity para ver las reseñas y algunos datos. Está registrada en esos portales como un «documental no convencional», con calificaciones 6,8 y 6,5 respectivamente al momento de escribir esta reseña. 

Comienza con bonitas imágenes de nuestro mundo, como si se tratase de Home o de Baraka, verdaderos documentales. A partir del minuto cuatro, el anfitrión, un tal Foster Gamble (sí, uno de los herederos de la fortuna de Procter & Gamble), lleva de la mano al ingenuo espectador en un viaje en el que le mostrará cómo funciona el mundo real, pues no lo hace ni por asomo de la forma en la que el espectador pensaba. Para hacer corto el cuento, el señor Foster nos dice que toda nuestra infelicidad es producto de la maquiavélica mente de unas pocas familias (en las que no está la de él): los Rothschild, los Rockefeller, los Morgan, los Carnegie, los Harriman, los Schiff, los Warburg. No nombra a los Vanderbilt o a los Getty, entre otras familias ricas (¿?). Gracias al señor Foster, podemos abrir los ojos, nosotros los ciegos y desposeídos, tal como insinúa el póster de la película.

Esta gente, dueña de las petroleras, de los bancos, de las farmacéuticas, de las agrícolas y pecuarias (vamos, de todo el mundo), pretende dominarlo porque sí, porque las cosas son como ellos piensan; entonces ponen y quitan gobiernos, hacen revoluciones y crean problemas para imponer su agenda. Según lo que él cuenta, él en persona ha investigado ese asunto: el funcionamiento de todo. A veces, avala lo dicho con la entrevista de algún experto (de esos que ahora hay como arroz, al igual que los coach). Él, Foster Gamble, nos salvará de todo esto y nos guiará a un nuevo orden mundial. ¿Cómo? Bueno, hay que participar en su movimiento [este es el enlace a su sitio web, «get involved» :) ], para lo cual se agradece la donación del bondadoso participante y que compre todo lo que pueda en su tienda. ¡Joder! Lo que más me ha sorprendido no es lo que dice (uno ya lo ha oído en otros filmes como Zeitgeist, que también tiene ficha en los portales IMDb y Filmaffinity, con calificaciones de 8,1 y 7,4 respect.), sino que figure en los portales de cinematografía. Tanto Zeitgeist como Thrive son propaganda para movimientos, muy probablemente progres; no son películas cinematográficas y no deberían estar reseñados en esos sitios. También propaganda fueron El triunfo de la voluntad o El acorazado Potemkin, aunque ahora solo sirvan como referentes cinematográficos. Pero... ¡no se pueden comparar esos filmes a estos!

Otro proyecto un tanto extraño es el Proyecto Venus, del fallecido Jacque Fresco. En su sitio web se puede conocer sus alcances y propuestas: https://www.thevenusproject.com/
Jacque Fresco tiene el mérito de que, más que pedir dinero (donaciones), comenzó por hacer planteamientos concretos, por hacer proposiciones interesantes para resolver los problemas a los que se enfrentará la especie en el futuro. Más que explicar las supuestas maldades de los que dominan nuestro mundo, Jacque propuso un mundo alternativo que, en teoría, funcionaría mejor que el que tenemos. Fue muy creativo en este sentido. Roxanne Meadows continúa hoy su obra.


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Filme en YouTube en español:
Sitio web del movimiento: http://www.thrivemovement.com/

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Comentario del filme Zeitgeist en este blog:
http://sofiaenelcine.blogspot.com/search/label/Zeitgeist


15 mayo 2020

El reino - Rodrigo Sorogoyen (2018)


Imagen tomada de IMDb.

La corrupción vista descarnadamente


El reino es un inteligente filme realizado por Rodrigo Sorogoyen en el que convergen diversos elementos muy interesantes de la narrativa cinematográfica. Grosso modo, la película trata sobre la caída de un político (Manuel López Vidal, interpretado por Antonio de la Torre) que tenía gran futuro en el partido, debido a que se le descubre incurso en una trama de corrupción. La tensión alrededor del personaje va in crescendo a lo largo de la historia hasta el culmen de que su vida peligra porque sus adversarios descubren que él no pretende caer solo, muy al contrario, quiere llevarse por delante a todos los involucrados tanto en la trama en la que él participó como en otra mucho mayor. La escena final, de antología, deja al personaje —y a la periodista que lo entrevista— en una encrucijada ética irresoluta.

Varios puntos dignos de mención. Voy con algunos, sin garantizar que están todos los que son. 1. La trama en la que Manuel se ve envuelto nunca se detalla en la película. ¡Y no hace falta! ¿Por qué? Pues porque todos los espectadores sabemos que esas tramas, con innumerables variables específicas, tratan de lo mismo: robo de dinero. Quizás algunas sean sobre poder, pero es un poder para luego adquirir dinero o equivalente: euros, dólares, oro, propiedades, acciones, contratos, mordidas. 2. En vista de que no da detalles del trasfondo de la corruptela, el cineasta optó por imprimirle un ritmo trepidante a la acción. El ritmo marca el desarrollo de la trama y mantiene al espectador expectante durante los 130 minutos que dura la película. La muy apropiada música colabora de manera decisiva para lograr el ritmo vibrante del filme. 3. El guionista (el mismo Sorogoyen junto a Isabel Peña) han logrado anonimizar el grupo político al que pertenece Manuel. Tampoco importa, porque ya sabemos —al igual que en el punto 1 anterior—, que el robo lo cometen políticos de todo el espectro ideológico. Los que hemos vivido en países gobernados por demócratas primero y por comunistas después, sabemos que estos últimos roban mucho más que los primeros. Es un gran mérito el que no hayan identificado la trama de corrupción con ningún partido político. ¡Excelente! 4. A pesar de no detallar la trama, se desvelan deslealtades y tramas que encubren a otras tramas, un verdadero entramado que es la punta del iceberg que cobija a un sistema interneuronal de corrupción y complicidades (junto a deslealtades). Nadie es amigo verdadero de nadie, pero todos adoran al dinero. 5. Cuenta con excelentes actuaciones y personajes arquetípicos: desde el político incorruptible (¿?) e intachable, pasando por el empresario «tonto útil» o testaferro, hasta matones de poca monta. Una nota: al sistema judicial no lo critica; al contrario, sale muy bien parado, cosa que no siempre vemos en la vida real. 6. El final, en una tónica muy distinta del resto de la película (una suerte de catarsis posterior a la vorágine de los sucesos precedentes) es un intento serio sobre el trasfondo de la corrupción: la moral o ética que se trastoca para lograr fines tan espurios como el dinero mal habido. Muestra que el movible código (a)(in)moral de los políticos (y no solo de ellos) lo retuercen conforme a su libre conveniencia.

Los políticos parecen ser la casta incompetente que no logra satisfacerse profesional y económicamente sin depredar a los demás. Ese es el mensaje que siempre dan. Pasan las décadas, y (casi) todos dan el mismo mensaje. Las sociedades modernas son muy complejas para que los mediocres las gobiernen —y, precisamente, son ellos los que más se enrolan en política—; mientras que los que son buenos de verdad, no se quieren dedicar a eso, se dedican a sus negocios o quehaceres normales (bien sean negocios en empresas o investigación o docencia o arte, lo que sea menos política). Así las cosas, el mundo está cada vez más revuelto.

La película quedó finalista en los premios Lux Film Prize de 2019, certamen patrocinado por el Parlamento Europeo, un premio más entre los muchos que ha recibido. Magnífica película.


Imagen tomada de Filmaffinity.


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12 mayo 2020

Los comulgantes - Ingmar Bergman (1963)


Imagen del póster en IMDb.

El silencio de Dios


Ya en 1960, Ingmar Bergman había reflexionado sobre los contradictorios deseos del divino ser en El manantial de la doncella, filme en el que el padre de la joven injustamente fallecida levanta una plegaria con sesgo a medio camino entre la ira y la aceptación sumisa. En Los comulgantes, también llamada Luz de invierno, el pastor Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) asiste atónito a la claudicación de su fe; no logra explicar el silencio de Dios. Corren los primeros años de la década de los sesenta, cuando en Suecia todavía circulaban los vehículos por la izquierda. La historia se ubica en un pequeño poblado de Suecia, país que vivió con estremecedora cercanía la escalada belicista de las armas nucleares debido a su cercanía con la URSS. La Guerra Fría tuvo un cariz distinto en esas latitudes, donde sentían el vaho de la muerte a diario. Un deprimido feligrés, Jonas Persson (Max von Sydow), acude a él para que le explique las razones para vivir, toda vez que el mundo ha degradado a tal punto que hasta los chinos están a punto de tener su bomba nuclear. La amenaza de que el fin del mundo, simbolizado por el hongo de la explosión atómica, está a la vuelta de la esquina, fractura la existencia y el día a día de Jonas. Tomas no logra articular un discurso que le permita al preocupado parroquiano derivar su depresión hacia un estado de sosiego y tranquilidad; por lo que no evita el suicidio de aquél.

Por otra parte, Märta Lundberg (Ingrid Thulin) es una devota vecina cuya razón de vivir gira en torno al amor que le profesa a Tomas. Su actitud, que raya en lo servil, hastía al pastor a tal punto que éste la increpa por ello. La pérdida de la fe cristiana que experimenta el impertérrito sacerdote es percibida por la feligresía, la cual asiste cada vez en menor cantidad y con menguado entusiasmo a sus liturgias.


Imagen del póster en Filmaffinity.


Este es uno de los muchos filmes existencialistas de Bergman. El individuo, solo y «arrojado» en el mundo (dasein), con una única herramienta para ejercitar el libre albedrío: la razón; es víctima de la angustia existencial cuando con esa razón no puede responder a las más acuciantes preguntas ni logra entender los inefables designios de Dios. Ni siquiera logra responder de forma adecuada al amor desinteresado de Märta. Está condenado a un callejón sin salida, emplazado en un mundo que ha perdido el sentido común y que no le ofrece respuestas; ni mucho menos intenciones de redención. Su reacción es continuar haciendo lo que hace de forma mecánica, continuar viviendo, pero con la máxima imperturbabilidad de la que puede hacer gala. La cubierta de insensibilidad es su escudo protector ante la agresiva realidad y el abandono del interés que por él parece tener el ser supremo.

La fotografía en blanco y negro del infaltable Sven Nykvist es impecable y las actuaciones de algunos de los actores fetiches de Bergman (Ingrid Thulin, Gunnar Björnstrand y Max von Sydow) son excelentes (si bien destaca la de Thulin). De cadencia lenta (a veces de inexplicable lentitud) y con diálogos filosóficos, es un filme pesimista o, si se quiere, realista; pues todos hemos visto ambos testimonios a lo largo de nuestras vidas: evidencias aparentes de la existencia de Dios (la magnanimidad de la Creación y el milagro de la vida se pueden entender como tales) y también evidencias de su silencio (quizás hasta complicidad con el mal, al permitir los desmanes y los desastres naturales). En cualquier caso, es una de las muchas películas de Bergman cuyo visionado es imprescindible para el cinéfilo. Incluso para el estudiante de filosofía o de teología.


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Artículo en Wikipedia:


08 mayo 2020

Petra - Jaime Rosales (2018)


Imagen tomada de IMDb.

¿Qué se puede esperar de un mundo plagado de mentiras?


A Petra (Bárbara Lennie) se le muere su madre y no llega a saber por boca de ella, quien es su padre. Con una tía y amistades de los años ochenta, logra el dato de que es hija de Jaume (Joan Botey, en lo que parece ser su única interpretación a la fecha, de acuerdo a IMDb), un connotado artista plástico, un vil y agrio personaje. Se instala en casa de él con la excusa de realizar una pasantía en arte. A la esposa de Jaume, Marisa (la excelente actriz Marisa Paredes), no le cae bien la joven Petra. El hijo de Jaume y Marisa, Lucas, se enamora de Petra, su supuesta hermana. Llegan a tener una hija, pues Jaume negó, en primera instancia, ser el padre de Petra y después (después que tuvieron la hija los jóvenes) dice que sí lo es. El mundo que han construido Marisa y Jaume navega sobre un mar de mentiras y engaños (uno de los cuales se desvela casi al final), lo que da lugar no solo a conclusiones erráticas de los jóvenes, sino a situaciones trágicas en sus vidas. El filme cierra dejando abierto un pequeño postigo para que entre la esperanza.

La copia visionada no contaba con subtítulos para los diálogos en catalán, lo que es una gran carencia, pues los diálogos eran relevantes y abundantes. Fue desafortunado. El español lo hablamos cuatrocientos millones de personas en el mundo; el catalán ocho, menos población de la que habla quechua. Por supuesto que se tolera que los personajes hablen en otro idioma, pero sin subtítulos se puede perder mucho de la trama.

La película cuenta con muy buenas tomas, que juegan de forma reiterada pero adecuada con el fuera de campo, buena fotografía y sonido, buena música extradiegética y excelentes actuaciones. La trama se presenta por capítulos, comenzando por el segundo (el primero se presenta luego) y en orden no secuencial, de manera que el espectador tiene que armar el rompecabezas (que no es complicado, más bien entretenido). Llama a reflexión sobre las consecuencias que tiene construir un castillo de naipes sobre múltiples napas de mentiras,  secretos, engaños y malentendidos. Muy buena cinta. Ha recibido diversos premios y nominaciones. Lástima lo de los subtítulos.


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05 mayo 2020

Tristana - Luis Buñuel (1970)


Imagen del póster en IMDb.

El alto precio de la emancipación femenina.


Tristana es una de las mejores películas de Luis Buñuel. Una de las tres que hizo basándose en obras de Benito Pérez Galdós (las otras dos son Nazarín y Viridiana). Empero, el argumento se desvía un tanto de la novela; empezando por el sitio donde transcurre la historia, la de Buñuel se desarrolla en el encantador Toledo. Tristana (la hermosísima Catherine Deneuve en la cúspide de su belleza) queda huérfana y el ya viejo don Lope (Fernando Rey) pasa a ser su tutor, a petición de la madre de ella; tutor que con el tiempo se convertirá, mediante ardides de él, en padre y amante a la vez, de acuerdo a lo que a él le apetezca. Él no trabaja y viven precariamente, quizás de rentas y de exprimir a su hermana, que sí es rica. Tristana se enamora un buen día de Horacio (Franco Nero), un joven pintor y huye con él a otra ciudad.


Tristana. Imagen tomada de IMDb.


A los dos años regresa enferma y Horacio la lleva a la casa de don Lope, que ahora ha heredado lo que le dejó su recién fallecida hermana y está más holgado en lo económico. A ella le tienen que amputar una pierna y Horacio pierde el interés en ella y se va. Tristana, a lo largo del tiempo, ha desarrollado una profunda aversión a don Lope, pese a que él ahora la trata mucho mejor que cuando era su protegida, que la esclavizaba, la cosificó. El cura del pueblo la convence de que se case con el viejo y lo hacen, pero ella no consuma el matrimonio: duermen por separado y ella es cada vez más arisca; no solo con él, con todo el mundo. Una noche de pleno invierno, que está nevando y venteando, él enferma y ella deja la ventana abierta, haciendo realidad un sueño reiterado que ha tenido. La versión de Buñuel es más trágica y pesimista que la de Galdós.


Chica bellísima que vive con viejo conoce a chico
guapo. ¿Qué pasará? Imagen tomada de IMDb.


Mucha tela que cortar tiene este filme. De alguna manera, la película es una oda a la liberación femenina; Tristana logra, pese a todo, emanciparse y ser libre, primero de su tutor que se cree su dueño, luego del joven e interesado amante y nuevamente de quien se había creído su dueño. Claro, a un precio muy alto. También yuxtapone el comportamiento de Tristana con el de don Lope: ella es conforme, casi sumisa, cuando él la trata como a un objeto del que él es propietario (cuando era más joven); mientras que es agria, huraña cuando él la trata mucho mejor (en la adultez de ella y la vejez de él), cuando ella queda coja. Otro aspecto que toca es el interés (¿quizás pasión?) de Horacio, no amor: él deja de encargarse de ella cuando enferma y pierde el interés por completo cuando queda sin una pierna; de suerte que también Horacio la cosificó. En cambio, Lope —en la vejez— sí la quiere, a pesar del desprecio y la repulsión que ella le tiene. Él llegó a profesarle verdadero amor, pero ella no lo percibió así; más era el rencor que había acumulado de los años en los que la tuvo sometida.


La cabeza del villano en sueños.
Imagen tomada de IMDb.


Ella se alivia mostrándole los senos al hijo sordomudo de la criada (y él también se alivia con ello); esta es la escena sórdida que no falta. La criada, Saturna (Lola Gaos), hace el papel de alcahueta (hasta donde puede) y siempre se mantiene a distancia de «los amos» y muestra un comportamiento más allá de lo razonablemente adecuado; por cierto, muy buena actuación la de Lola Gaos. En fin, todo el mundo buñueliano: crítica mordaz a la iglesia; a las costumbres de la sociedad de la época; a las autoridades policiales (la Guardia Civil, su preferida); a los prejuicios y paradigmas sociales; a las relaciones mujer-hombre, en las que pone la lupa para ver cosas agradables y otras no tanto; examina el amor como concepto en las diversas etapas de la vida. No deja de incluir algún comentario suelto sobre política o lo que le venga en gana, así como escenas oníricas (que son imprescindibles en este caso) y uno que otro «símbolo» o algo parecido. Toda una obra de Buñuel que imagino hizo con absoluta libertad, pese a ser en la España franquista (claro, no era sobre política; pero se estrenó en 1970, estando Franco vivo: toda una proeza).


Enferma y abandonada regresa con el villano.
Imagen tomada de IMDb.


El mudo le pide que le enseñe los senos. Será uno
de los pocos gustos que se dará una vez enferma.
Imagen tomada de IMDb.


Desde el punto de vista técnico es una película muy bien realizada, con excelente fotografía, escenarios magníficos, buena y oportuna banda sonora y actuaciones de gran nivel. Destaca la belleza inmaculada de Deneuve, una de las actrices más hermosas de la historia del cinema.


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Artículo en Wikipedia: 


04 mayo 2020

El ojo del diablo - Ingmar Bergman (1960)


Imagen del póster en IMDb.

La castidad de una mujer es como un orzuelo en el ojo del diablo.
Epígrafe del filme(1).


Al diablo le aparece un orzuelo en el ojo derecho y sus asesores le comentan que ese problema es debido a que hay una doncella que va a llegar virgen al matrimonio; le aconsejan que tome acciones al respecto. Uno de ellos dice: «El matrimonio es la sólida base del infierno»; el otro: «¿Qué sería del infierno sin el matrimonio?» a lo que Satanás replica: «Donde la castidad es lo supremo, la maldad es lo inmediato». Escoge entre varios candidatos a don Juan (Jarl Kulle) para que se encargue de mancillar la virtud de la pura y hermosa doncella Britt-Marie (Bibi Andersson), hija de un cándido vicario. Don Juan sube desde las tinieblas a la Tierra en compañía de su escudero Pablo (Sture Lagerwall); y los vigilará un demonio muy cercano a Satán, que siempre interrumpe los sueños eróticos de don Juan en el momento cumbre con la frase «el espectáculo ha terminado» (esa es la condena de don Juan en el infierno).


Britt-Marie junto a sus padres oye una historia
que les cuenta don Juan. (Tomado de IMDb).


Ya en la Tierra, las manipulaciones satánicas les hacen fácil llegar hasta la familia de la virginal criatura. Pablo se enreda con la esposa del vicario, Renata (Gertrud Fridh); el vicario atrapa al demonio que cuidaba a don Juan y a Pablo; y don Juan va a por Britt-Marie; pero se enamora de la indiferente chica sin lograr su cometido. Así las cosas, a su regreso al infierno se le someterá a un castigo aún más duro del que tenía antes. ¿Y el orzuelo de Satán? Pues... se le cura por algo que hizo o hará Britt-Marie. Al final, el mal puede disfrutar de un pequeño triunfo.


El vicario con el demonio, minutos antes de 
encerrarlo en un armario para demonios. 
Tomado de IMDb


El ojo de diablo (The devil's eye, en inglés y Djävulens öga en sueco) es una de las escasas comedias que realizó Ingmar Bergman. Es muy elegante, diría que exquisita; con la flema inglesa incorporada al sarcasmo que no cesa de molestar a la iglesia, a la religión (también se mete con Dios) y de juzgar el código moral humano, en particular las mentiras y las verdades que navegan a su antojo en la etérea neblina que envuelve las relaciones de pareja.

«Gozaré como un idiota dentro de sí mismo», graciosa frase que dijo el vicario en una oportunidad. También se goza un rato disfrutando de esta película.


Otro póster de la película.
Tomado de Wikipedia.
By Source, Fair use, 
https://en.wikipedia.org/w/index.php?curid=13060798


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(1) Dice al comienzo de la película, a manera de chiste, que es un proverbio irlandés.

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Artículo en Wikipedia (inglés):


Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, la mayoría a través de Translate Google. Ahora la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Las 10 + proyectadas