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Este blog no es de crítica especializada ni académica, solo de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia: destripe.

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02 agosto 2022

Un lugar en el mundo - Adolfo Aristarain (1992)

 

Imagen del póster en IMDb.


Lema aquí.

Ernesto (Gastón Batyi), un joven estudiante de medicina, regresa a Santa Rosa de Conlara, apartado pueblo donde pasó su infancia, junto a sus padres; estos, habiendo regresado de Madrid, estuvieron un corto tiempo en Buenos Aires pero les placía más vivir en una comunidad rural. La película regresa casi una década y, por medio de un flashback, discurrirá casi toda en esa infancia de Ernesto.


Ernesto enseñándole a leer a Luciana. 
(Imagen tomada de Filmaffinity).


Su madre, Ana (Cecilia Roth), era médico; su padre, Mario Dominici (Federico Luppi), maestro y labriego, además de dirigir una cooperativa que creó con los campesinos del lugar. Mario defendía los intereses de los esquiladores frente al mafioso del lugar, Andrada (Rodolfo Ranni), que fijaba los precios de la lana a su antojo. El entonces niño Ernesto gustaba de montar a caballo y de un juego muy peligroso: competir con el tren cuando se aproximaba a la estación. Un día llegó a la estación un gaita (un español) de nombre Hans (José Sacristán), contratado para trabajar en los terrenos de Andrada y buscar petróleo. Eso dijo; en realidad vino a realizar estudios para una represa. Andrada planea comprar a los campesinos los terrenos —que después se expropiarán para la represa— a precios de gallina flaca. Hans se hace amigo de Mario y, hasta cierto punto, se identifica con la causa de los cooperativistas rozando así una suerte de redención. Intenta cortejar a Nelda (Leonor Benedetto), pero no logra nada con ella, pues tiene vocación religiosa y ya ejerce los votos de castidad.


Ana y Nelda (Imagen tomada de Filmaffinity).


La llegada de Hans no deja de poner en sobreaviso a los lugareños, siempre capciosos con los extranjeros, y más aún con los señoritos que vienen a «estudiar» lo que sea que estudien; en este caso el geólogo dice que vino a indagar sobre yacimientos de petróleo, pero nada más lejos de la verdad. La película es un poco hermética en lo que refiere al trabajo de Hans pero, en cualquier caso, trabaja para una gran empresa y es alojado por Andrada; es de suponer que lo pone al tanto de los terrenos que habrá de comprar para después venderle a la nación a buen tenor. Por su parte, Ernesto le da clases de lectura y escritura a una joven analfabeta, Luciana, hija de Zamora (Hugo Arana), «lugarteniente» de Andrada. Mientras el padre lo consiente, pues cuando se da cuenta de que también andan de novios, expulsa al joven de su casa.


Hans y Mario (Imagen tomada de Filmaffinity).


Entretanto, los esquiladores deben vender la lana al precio que ha fijado Andrada, pues necesitan la guita; además la lana se puede dañar. Mario, en un arrebato egoísta e irracional, le prende fuego al establo donde guardan la lana para no venderla al mísero precio que el mafioso desea. Hans termina su trabajo y se marcha; luego llega la empresa que construirá la represa (Tulsaco, el mismo nombre de la empresa que explota cobre en la película Tiempo de revancha) y muchos campesinos serán asimilados por esta para las obras. Ana y Ernesto marchan a la capital para que él continúe sus estudios; Mario no puede acompañarlos, su sitio está ahí. Estas son algunas de las cosas que suceden. Más detalle en este enlace. Las actuaciones de las dos parejas principales son soberbias.


Cada vez que Ernesto le gana la carrera al tren, gesticula con el
maquinista; aquí con Hans, cuando lo lleva a la estación
por última vez. (Imagen tomada de Filmaffinity).


Esta hermosa película, quizás la mejor de Adolfo Aristarain (quien es su coguionista), es un gran fresco del mundo rural de la pampa, de sus pobladores, sus penas y glorias, de sus sueños y sus problemas, sus virtudes y sus miserias; pero, al mismo tiempo, toca múltiples temas con el tempo adecuado para pensar sobre la marcha, para reflexionar a medida que avanza el filme. Diversas situaciones y estereotipos están representados: el mafioso todopoderoso, dueño del lugar; el déspota lugarteniente, al que no le importa que su hija sea analfabeta; los labriegos, de pusilánimes a rebeldes; el luchador idealista; su mujer que lo quiere y lo secunda; el joven que sueña; el extranjero que va y viene, que no es de aquí ni es de allá; la reacción tiránica de un líder al ver que sus acólitos no siguen su línea; la llegada del progreso y la asimilación de la mano de obra campesina al proceso industrial; la beata y su mojigatería; las variopintas vicisitudes de los pobladores; el primer amor; la competencia entre la natura y la tecnología (las carreras de Ernesto y su caballo contra el tren). Cualquiera de ellos da para un tema en particular, extensible como cualquiera. La película hubiera sido aún más hermosa de reducir su carga de propaganda política(1); por fortuna, tiene vetas polícromas, la mayoría alejadas de la política. Varias refieren a la vida misma de los habitantes de la pampa; desde este punto de vista, es una película que tiene trazas de ser un mural costumbrista; pero va más allá. Una de dichas vetas hace referencia al título.

Ernesto regresa para «hablar» con su padre, enterrado en el cementerio local. Está en la etapa de su vida en la que una encrucijada se abre ante él y deberá escoger qué camino transitará, qué lugar en el mundo deberá asumir como propio, qué destino abrazar. En un sentido amplio, el «lugar» no refiere a una ubicación geográfica, física; más bien a qué metas proponerse para continuar con su vida, qué estilo de vida llevará, cuál será la fortuna tras la que deberá ir, cómo se realizará en tanto persona. Se enfrenta a una de las grandes decisiones de cualquier joven; incluso de gente mayor, pues la vida es una sucesión interminable de decisiones que se van tomando en el camino. 

El sitio físico tiene relación con las incógnitas precedentes, pues no puede ir detrás de ciertos objetivos en el lugar inadecuado; alguna relación deben tener; pero Ernesto entenderá que el sitio lo seleccionará luego de responder a la preguntas anteriores. Esto es algo que él, internamente, lo sabe o lo intuye; pues ha venido al sitio que su padre no pudo abandonar, puesto que su destino estaba atado de manera unívoca con el campo, con esa forma de vida. También tiene influencia el ambiente en la forma de ver la vida de las personas que lo habitan; es una interacción bidireccional. Es fascinante.

«Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cuál es su lugar. Yo, por ahora, no lo tengo. Supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir. Supongo que es así. Ya va a aparecer, todavía tengo tiempo de encontrarlo». Palabras finales de Ernesto, en off.


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(1) Tal como en la inmensa mayoría de las películas de la II Guerra Mundial, en las que los aliados eran siempre buenos buenísimos y los nacionalsocialistas malos malísimos; cansa ver siempre, en este tipo de películas, el repetido cliché de que los buenos buenísimos son los comunitaristas y los malos malísimos son los liberalistas (más aún a los que conocemos los desastres que cometen los gobiernos comunitaristas). 

Nota: algunas imágenes son especulares del fotograma original de la película.

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A place in the world; Un lugar en el mundo.

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Artículo en Wikipedia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Un_lugar_en_el_mundo_(película)

Artículo en Wikipedia en inglés:

https://en.wikipedia.org/wiki/A_Place_in_the_World_(film)

Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0104774

Ficha en Filmaffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film767513.html



10 junio 2022

Tiempo de revancha - Adolfo Aristarain (1981)

 

Imagen del póster en IMDb.

La avaricia rompe el saco


Pedro Bengoa (Federico Luppi), ex sindicalista, se emplea en una empresa como dinamitero, oficio en el que trabajó inicialmente y luego abandonó. La empresa lo envía, junto con su mujer Amanda (Haydée Padilla), al sitio de la explotación, un apartado lugar en donde se consigue con un antiguo amigo de luchas sindicales, Bruno Di Toro (Ulises Dumont). Ambos, apartados del ejercicio sindical, aparentan estar tranquilos en este sentido; pero Bruno ha concebido un plan para retirarse a vivir de la indemnización por un accidente de trabajo premeditado: simulará quedar mudo luego de una explosión en la que se colocará en una especie de caverna para protegerse. Incluso lo tiene convenido con un abogado, Larsen (Julio De Grazia). La empresa viola todas las medidas de seguridad, llegando a realizar voladuras con el doble de carga explosiva de lo adecuado; esto favorece los planes de Bruno, pero él necesita un cómplice y la llegada de Pedro Bengoa le ha venido como anillo al dedo.

Al momento de guarecerse en la caverna, Bruno se echa para atrás y Pedro se introduce en las grietas de la roca. Bruno muere en la explosión y a Pedro lo ubica Golo, el chofer que corre (literalmente) de un lado para otro con el jeep llevando al personal. Pedro contacta al abogado y juntos negocian con la empresa mafiosa un arreglo inicial de 300 000 dólares, de los cuales 100 000 le tocan a Larsen por honorarios y viáticos. Pedro se niega y el dueño, Guido Ventura, sube hasta 500 000 dólares la oferta. Contrario a las recomendaciones de Larsen, Pedro se niega, lo que significa que llevarán a juicio el caso. En un primer momento, Larsen abandona a Pedro porque eso no fue lo convenido, pero luego se ofrece para su defensa pero si van a medias. Durante las audiencias, Pedro recibe cintas magnetofónicas con las conversaciones que ha tenido con Larsen y con Guido Ventura; son advertencias de que está siendo vigilado. Pedro se coloca una cinta adhesiva en la boca cada vez que va a dormir; incluso cuando hace el amor con su mujer.

En su primer encuentro con el abogado.
Imagen tomada de IMDb.

Obtienen 200 000 dólares y Larsen toma 60 000, dejándole a Pedro los restantes 140 000. Durante el juicio, Golo atestigua y da fe de las malas prácticas que emplea la empresa en la explotación, lo que puede llevar a averiguaciones posteriores. Luego del juicio, habiendo ya cobrado lo que la sentencia determinó, un vehículo con tres sujetos deja en la acera el cadáver de Golo frente a Pedro. Esto es otra advertencia. Pedro planea irse lejos con Amanda; a sabiendas de que una espada de Damocles se cierne sobre él de forma constante.

En El arreglo, el personaje de Federico Luppi, Luis, tiene un código moral de honestidad máxima; en esta película, Pedro rompe todos los paradigmas que lindan con la honestidad; tan así que hasta su esposa lo deja en el hotel y se va a casa porque ya no soporta la situación. Si bien es cierto que logra arrinconar al mafioso Ventura, no es menos cierto que el arreglo inicial, de 500 000 dólares, era muy superior al logrado a través del juicio. Eso sin contar que ha disparado la ira del empresario delincuente y que puede resultar en su propia muerte. ¿Por qué no aceptó el arreglo? Es de presumir (la película no da indicios al respecto) que lo hizo para poner en evidencia las malas prácticas de la empresa; no porque pretendiera más dinero. Pero su vida ahora está en juego, ya ha visto lo que hicieron con Golo.

Para dormir, y para hacer el amor con Amanda,
se colocaba una cinta adhesiva en la boca. Imagen tomada de IMDb.


Meterse contra el poder omnímodo de grandes empresas es muy difícil en los países que no tienen un sistema judicial robusto. El caso de Erin Brockovich (basado en una hecho real), por ejemplo, sí fue exitoso; porque el sistema judicial norteamericano (con todas las fallas que pueda tener) es independiente y fuerte; en principio superior al sudamericano. Tiempo de revancha presenta un final abierto, pero es fácil adivinar cómo la historia continúa. Dados los antecedentes que muestra el film, podemos anticipar que no será una conclusión feliz. Muy buena la actuación de Luppi y de los demás personajes principales. Excelente película de Adolfo Aristarain. Las escenas relativas a las explosiones no son efectos especiales; deben haberse rodado en un lugar donde se ejecutaban voladuras reales.


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Time for revenge; Tiempo de revancha.

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Artículo en Wikipedia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo_de_revancha

Reseña en Wikipedia en inglés:

https://en.wikipedia.org/wiki/Time_for_Revenge

Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0083203

Ficha en Filmaffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film301645.html



Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, la mayoría a través de Translate Google. Ahora la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Las 10 + proyectadas