Bienvenid@

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Este blog no es de crítica especializada ni académica, solo de comentarios «al dente» de un espectador común.

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Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (spoilers).

13 septiembre 2019

Flores salvajes en el campo de batalla - Lee Man-hee (1974)



Imagen tomada de IMDb

La guerra fratricida


También llamada Las manzanillas florearán de nuevo, esta película narra la historia de una familia de clase media, del entorno rural, que se desintegra por la guerra entre el norte y el sur. A las primeras de bombardeos, el patriarca, ya anciano, ordena a la familia irse de ahí. Él quedará a resguardo de la casa. Hijos, nietos y nueras se van, pero el caos, el desorden imperante, hace que se separen. Los padres del pequeño Dol mueren en el trayecto hacia el sur. Los otros se dispersan por el país. El filme se detiene en algunas andanzas del niño y de su hermana, que transitan por caminos separados. 

Imagen tomada de https://pixabay.com/es/

Al mismo tiempo, narra las aventuras de un escuadrón de militares sureños, sus relaciones, sus reflexiones y los suicidios de dos de ellos frente a los tanques comunistas que invaden el sur. Al final, los bombarderos norteamericanos llegan en ayuda del sur y se repliegan las fuerzas del norte. Algunos podrán regresar a su casa. El pequeño Dol, que viene a ser el protagonista, llega a su hogar, ya destruido. No consigue a su abuelo, asesinado por los comunistas del norte; pero sí consigue a su hermana, que también ha regresado a la casa paterna. Este reencuentro permitirá que la vida continúe... no sin las heridas de la guerra, heridas que, si bien sanarán con el tiempo, son indelebles.

La película, desde el punto de vista fílmico, tiene fallos inherentes al hecho de ser un cine incipiente en comparación con el cine bélico norteamericano que, en esos mismos años, era mucho más descriptivo, con efectos especiales muy cuidados, mucho más épico. Es probable que el presupuesto para la película no haya sido lo cuantioso que sus realizadores hubiesen querido. Pese a ello, hay escenas bien logradas cuyo costo no fue bajo; que implicó la movilización de equipo militar, explosiones y destrucción de objetos. Eso cuesta dinero. La música utilizada suena un poco extraña, a veces. El gusto oriental no siempre concuerda con el nuestro.

El film está bien hecho y su intención es mostrar que en la guerra la violencia es la reina, que el caos es quien gobierna y que la destrucción, no solo material, es inherente a las acciones bélicas. Nos muestra que los personajes nadan a la deriva sobre hechos históricos que no pueden cambiar. La suerte, en este ambiente, parece ser la única compañera de las personas. En su momento, ha debido de ser una introspección importante para el espectador de un país dividido por la guerra fratricida.

Imagen original tomada de https://pixabay.com

Quizás en Venezuela se debería hacer algo así. Dividir el país en dos. ¿Meridiano 66? Dejarle a los hampones chavistas un pedazo de país y el resto para la gente de bien. Corea se dividió para alojar a los comunistas al norte del paralelo 38 y a los liberales al sur. También fue la solución en India (India-Pakistán), por las diferencias religiosas. Y en Yugoeslavia, Checoeslovaquia, Tibet, Vietnam del Sur, República Árabe Unida, Imperio Otomano y en la emblemática U.R.S.S. Muy en particular en la U.R.S.S.

¿Usted es chavista? Vaya para allá. ¿Usted es liberal? Por acá. Como en la escisión de la India. Eso sí, condición sine qua non es que usted, si se declaró liberal, no venga después a portarse como un ñángara, en terreno liberal. Si es persona de bien, no venga a portarse como un delincuente en la nueva República de gente decente; si no, se va al lado chavista, donde está el excremento. No importa qué parte le dan a los chavistas, van a querer todo, porque el todo no les llega. Cualquier parte que les den la van a destruir, da igual cual sea. También da igual cuál parte le corresponda a la gente de bien, harán de ella un jardín.

A pesar de ser algo desastroso —que lo es—, no se sabe si en el fondo sea mejor que convivir con los delincuentes a perpetuidad. ¿O, acaso, usted lo sabe? Esto es algo en lo que los venezolanos deberían pensar... y muy en serio, pese a que parezca un disparate.


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Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0306721
Reseña en el CCCoreano: http://spain.korean-culture.org/es/447/board/434/read/97814
Film (en inglés): https://www.youtube.com/watch?v=6tvfLgsSRSE


06 septiembre 2019

La piel que habito - Pedro Almodóvar (2011)




En la piel de otra


El argumento de esta perturbadora película de Pedro Almodóvar está muy bien detallado en Wikipedia. En corto, sería algo así: un vanguardista dermatólogo (Antonio Banderas), vive con un ama de llaves (su verdadera madre, Marilia, Marisa Paredes) y hace experimentos con una nueva piel. Tiene una hija que ha padecido trastornos mentales por haber presenciado un suicidio. Un chico (Vicente) casi la viola en una fiesta y ella, a la postre, se suicida. El compungido padre se venga secuestrando al chico y reteniéndolo en su casa por la fuerza, le cambia de sexo (la convierte en Vera, Elena Anaya) y luego tiene sexo con él, convertido en ella. 

Imagen tomada de IMDb

Varios son los tópicos que el intrincado argumento toca. Pasan por el banquillo de los acusados la ética profesional; el homicidio; la maternidad mantenida en secreto y con preferencias de un hijo sobre otro; la venganza; la violación; los trastornos mentales; el suicidio. Quizás más. Sin embargo, parece que la columna vertebral del filme es el tema del transgénero. Pero no sobre el transgénero voluntario, el cambio de sexo que un individuo realiza a motu proprio, por libre albedrío, tal como hiciera, por ejemplo, Lynn Conway, hace ya más de cincuenta años. La película nos muestra un cambio de sexo forzado, sin el consentimiento de la persona. Eso ya de inicio es brutal. Bueno, las películas de Almodóvar son así, disruptivas.

Más allá del delito que eso supone, por parte del médico que personifica Banderas, de lo que el director parece hablarnos es del estado de indignidad, de humillación e impotencia absolutas a las que se ve postrada la víctima. Entendemos, entonces, que ese habría de ser el estado anímico de quienes han tenido la desgracia de haber nacido con la identidad biológica distinta respecto a su apariencia, pues no la escogieron ellos, sino la madre natura que, en cualquier caso, es también un agente externo a la libre voluntad del individuo.

Escultura de Hermafrodito.
Imagen tomada de Wikipedia.

El filme está muy bien realizado y cuenta con actuaciones excelentes de todos sus actores, pero sobresalen las de Antonio Banderas, la de Elena Anaya y la de Marisa Paredes, que siempre destaca, sea o no relevante su papel. La música y el sonido, la edición y la fotografía están muy logradas. 

Empero, como otras obras de Almodóvar que he visto, la suspensión de la incredulidad pende de un hilo. Muchas coincidencias y casualidades juntas que hacen que la hilación de la historia presente fisuras. Se pueden pasar por alto para fijarse en un tema particular o en el tema central, que es —en definitiva— lo que en este blog se intenta comentar; pero un análisis cinematográfico riguroso las expondrían, pues no se deslastra de situaciones poco probables, aunque posibles.

La piel que habito es una película importante dentro de la filmografía de Almodóvar y muy importante en lo que refiere al tema que trata. Lo hace desde una óptica bastante imparcial y objetiva; invitando a que nos pongamos en los zapatos del otro. Mejor aún, en la piel del otro y entendamos cuán difícil ha de haber sido para los transgéneros el transitar por este mundo, que recién ahora no los envía a la hoguera.

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30 agosto 2019

El pueblo soy yo: Venezuela en populismo - Carlos Oteyza (2018)


Coloquio con el director, en Casa de las Américas
(16-julio-2019)

Un documento histórico


El renombrado director Carlos Oteyza ofreció un coloquio en la Casa de las Américas el 16 de julio de este año, luego de la proyección de su último trabajo, El pueblo soy yo: Venezuela en populismo. A pesar de los esfuerzos de la moderadora, Violeta Medina, hubo pocas preguntas relativas a la película, a cómo se filmó, a sus características cinematográficas. Casi todas las atribuladas intervenciones, pertenecientes en su mayoría a venezolanos, referían a los hechos de la gran revolución bolivariana, también conocida como robolución, pues la cleptocracia es uno de sus sellos más característicos.

El documental es un excelente trabajo del veterano director Carlos Oteyza. Es una proeza haber hecho algo así en ese país hoy en día. El filme muestra material de archivo y también nuevas grabaciones, muchas de ellas realizadas de manera furtiva. Destacan las interesantes entrevistas a connotados analistas en las diversas áreas que tocó el filme. Se habla del tema social, del tema militar, de la economía, del ascenso al poder, entre otros. Es un documento histórico, sin lugar a dudas. Yo diría que de visionado imprescindible para todos los venezolanos y para los interesados en conocer el proceso chavista.

Imagen tomada de IMDb

Claro, en hora y media no se puede comprimir dos décadas que ya cumple ese gobierno. Basta con recordar la ingente cantidad de películas que el régimen del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán inspiró con solo doce años en el poder. No son comparables pero, de igual manera, llevará muchos libros y muchas películas describir de forma más o menos fiel lo que ha sucedido con la revolución de estos asesinos y ladrones. Eso le quedará a los historiadores del futuro, cuando el régimen fenezca; suponiendo que eso ocurra, porque los asesores y directores de dicho proceso ya llevan más de sesenta años destruyendo a la isla caribeña y aún están en el poder. Incluso son alabados por dirigentes de otros países. Insólito.

El ritmo del documental es muy adecuado, alterna temas y material fílmico con las entrevistas para que el espectador tenga un panorama global que relaciona el populismo con esta revolución. La columna vertebral del planteamiento sobre la naturaleza populista de la revolución bolivariana está a cargo del historiador mexicano Enrique Krauze, al que también se le entrevista en el filme para aclarar el talante populista del régimen asesino. El historiador Krauze también ha publicado un libro homónimo sobre el populismo.

Los aspectos cinematográficos están muy cuidados. Por ejemplo, el sonido, que suele ser un hándicap en este tipo de producción, es limpio, nítido. La fotografía también; todo está muy bien realizado. Esperamos que Carlos Oteyza continúe con sus interesantes e importantes películas. Estoy casi seguro de que esta revolución le dará para más filmes y logre un corpus más completo sobre el inédito proceso histórico. Si no llega a ser así, también estará bien, se hizo lo que se pudo hacer. En cualquier caso, su aporte al país, tan solo con este impecable documental, ha sido mayor que el de la Asamblea Nacional que, en manos de la oposición, en cinco años no ha hecho más que desilusionar y engañar a la población.

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Hasta aquí la reseña de la película. Pero, como el tema toca (más bien, quema) la piel del autor, me extenderé en algunas consideraciones adicionales pertinentes.
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¿Qué no está en el filme?

Como dije arriba, esta revolución dará para muchos libros, muchas películas, series de televisión, obras de teatro, una enorme cantidad de entrevistas y de artículos. Incluso material humorístico. Da para todo, da hasta para la muerte de muchos. En hora y media no puede estar más de lo que ya está: una reflexión muy bien planteada sobre la condición populista del régimen asesino.

Este régimen, además, tiene otras características. Es un macabro coctel sincrético de: comunismo, su hermano gemelo el socialismofascismo, populismo, estas tres hermanas: cleptocracia (el gobierno de los ladrones), oclocracia (el gobierno de la turbamulta) y kakistocracia (el gobierno de los peores) y la guinda del pastel, el totalitarismo. En lugar de amargo de Angostura tiene una sobredosis de militarismo con unas gotas de santería, brujería y similares. Quizás tenga más ingredientes, todos o casi todos tóxicos. Algunos se mencionan a continuación.


Imagen tomada de https://pixabay.com

1. El comunismo y su hermano gemelo, el socialismo. No son tan atacados como sí lo es el populismo, diana a donde apuntan los dardos del film. Muchos de los males de esta revolución nacieron por la ideología comunista, importada por el militar Hugo Chávez, asesorado por su amigo Fidel Castro. Con esta ideología destruyeron el aparato productivo del país.

Numerosos «intelectuales» de allá, y de otras partes, son comunistas. Muchos intelectuales dicen que eso no es comunismo, ni socialismo, que eso es otra cosa. Tampoco lo era el de Stalin, ni el de Mao, eran estalinismo y maoísmo. Ninguno es comunismo. Ellos, los protagonistas de esos procesos históricos, se declaran comunistas o socialistas, da igual, y sus partidos tienen esas palabras en el nombre. Cada quien interpretó e implementó las ideas a su propio entender; así, se obtienen variaciones sobre el mismo tema: stalinismo, maoísmo, chavismo, nazismo, etcétera, pero la simiente es la misma. Así que ya está bien de confundir al lego. Fidel dijo que el comunismo es socialismo. Él era el gurú de eso, supongo yo. En YouTube está, al día de publicar este artículo, el video de cuando lo dijo (1).

En 1989, ese asesino fue a la investidura como presidente de Carlos Andrés Pérez, y era la vedete de los medios en esos días. Muchos «intelectuales» lo loaron a él y a su santa presencia. Algunos tuvieron incontinencia solo con verlo. Para la posteridad, sus nombres han quedado grabados en una lista de la infamia (2). En esta lista de 911 personas, hay gente que hoy son opositores a ultranza del régimen chavista asesino y ladrón, hijo del régimen cubano, y se rasga las vestiduras contra el statu quo. Antes se las rasgaban por Fidel. Quizás incluso haya alguno de la lista que diga que eso que pasa en Venezuela no es comunismo, que es otra cosa. Quizás haya enchufados. Quizás haya, también, víctimas del chavismo.

Como los intelectuales influyeron de manera notable y decisiva para que Chávez llegara al poder, no se nos puede endosar el populismo a nosotros, a las clases no intelectuales, de manera exclusiva (3). Tampoco es justo condenar a todos los pensadores. Hubo políticos e intelectuales, progres y no progres que alertaron sobre el rumbo equivocado e insensato que estaba tomando la nación. Progre, o progresista, es la gente «de ideas avanzadas», según la RAE. Y avanzado es lo «que se distingue por su audacia o novedad en las artes, la literatura, el pensamiento, la política, etc.». Todos los de izquierda dicen ser progresistas. Ergo, los chavistas son los avanzados.

Tan temprano como el 8 de agosto de 1999, el nobel Mario Vargas Llosa publicó un antológico ensayo sobre esto (4), cuyo inolvidable título es El suicidio de una nación. Vargas Llosa es uno de los pocos intelectuales que no es progresista. No sé si celebrarlo y felicitarle, o expresarle mis condolencias por no ser de ideas «avanzadas».

A veces nos han hecho creer que una condición para ser intelectual o culto es ser progre. Qué cosas, ¿no? Es que la izquierda es excelente en la penetración de los medios, en propaganda, en tergiversar tanto el presente como el pasado, en cambiar las cosas de nombre. Se les va la vida en ello. Goebbels a tope. Los chavistas llevan veinte años cambiando la historia de Venezuela y la forma de hablar y de hacer las cosas. La historia la cambiaron desde el pasado remoto hasta el presente. El Bolívar chavista ya no es mantuano, hijo de españoles, es un Bolívar afrodescendiente, más del gusto chavista. Llegaron a profanar la tumba del prócer para eso. Y quizás para otras cosas. El lenguaje que hablan es grosero y vulgar. Ha deseducado a la población, muy dada a seguir los patrones de comportamiento del mediático caudillo. La neolengua del régimen también es inclusiva a niveles aberrantes. En esas cosas no hay consecuencias visibles graves, pero en el sistema eléctrico, en la infraestructura, en la agricultura, en la economía, en las cosas tangibles, sí.

Imagen tomada de https://pixabay.com

Los progres, los elegidos del logos.

La desfachatez de los «intelectuales» progres no tiene límites. Han llegado a explicarnos a los legos que el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán en efecto era un partido, era obrero, era alemán y era nacionalista, pero no era socialista (5). El artículo de la BBC lo avalan intelectuales y académicos, supongo que de ideas «avanzadas». Algunos van más lejos, que ya es decir: el que redactó el artículo del susodicho partido en Wikipedia en español asegura —acreditado por Norberto Bobbio, otro socialista— que era de extrema derecha (6). O sea, eso fue un chiste de Hitler. Él mató de la risa a millones, pero no lo entendemos; los legos no entendemos el humor del Fürher y su juego de palabras. Quienes creemos que ese... sujeto fue uno de los más serios, más viles, y menos graciosos de la Historia y quienes hemos vivido el infierno chavista, no podemos comulgar con esas ideas jamás, ni que las diga la BBCWikipedia, Bobbio y los mismísimos San Pedro y San Pablo, todos a coro, pese a estar algunas de ellas bien argumentadas. No hay auctoritas que valga frente a la experiencia en carne propia.

El partido de Hitler era de extrema derecha porque perseguía a los socialistas y a los marxistas, arguyen. Ese régimen también fue una mixtura sincrética de ideas. Perseguía a los capitalistas (que suelen asociarse a la derecha) y a los comunistas, a demócratas y anarquistas, a gitanos y judíos, a homosexuales e intelectuales, a brujas y druidas, a todos. Los nazis perseguírían a sus madres si hubieran estado en su camino; eran unos desalmados, unos locos. Se entiende que a Hitler y a su partido no lo quiera nadie en sus filas ideológicas, pero en el nombre del partido están los lineamientos. Ahí están: nacionalismo, socialismo y, de ñapa, obrero. No lo pueden borrar con retórica, por muy florida y erudita que sea, ¿verdad, Platón?

¿Y qué me dicen de Mao y de Stalin? ¿Esos dos eran de extrema... sensatez?, ¿quizás candidez? Asesinaron más de sesenta o setenta millones de seres humanos, muchísimos más que Hitler. Nunca se sabrá con precisión la cantidad, porque son una caja negra los gobiernos de extrema... ¿discreción? Los chavistas también esconden todas las estadísticas. Creo que ni las tienen para usarlas ellos. Vamos, busquen gobiernos de extrema derecha; también asesinos, que los hay, pero mucho menos avezados; que hayan asesinado de forma tan eficiente (7). La izquierda ha matado, a la fecha, a unos cien millones de personas.

Parece que ni con gráficos la gente se convence de lo letal de esa ideología (8). No todo el mundo, hay algunos países que ni siquiera permiten los símbolos comunistas. Otros van más allá, como Polonia. Caramba, asuman el fracaso de esa ideología. Está avalado por lo factual, ¿qué más pruebas necesitan? No sirve y ya. Pasen la página... ¿Y si el chavismo hubiese sido de extrema derecha? Es casi seguro que habría sido una porquería igual a la que ya es.

Ya nos lo advirtió Aristóteles, hace más de dos mil años. Ese sí era, de verdad, un señor de ideas avanzadas. Avanzadísimas para su época. Me lo imagino en el Liceo, diciéndole así a sus discípulos: «Alejaos de los extremos, hijos míos, buscad siempre hacia el centro. Ahí moran la templanza, la prudencia, la moderación. ¡También con el vino, eh!».  No queremos aprender.


Imagen tomada de https://pixabay.com

2. La oposición cínica y pérfida. No solo ha sido y es inútil, ojalá fuera solo eso. En la Alemania comunista (9), que los progres llamaron «democrática», también los políticos profesionales tenían que ganarse la vida para comer; sin trabajar, estamos hablando de políticos. La forma de lograrlo que se les ocurrió fue hacer ver que existía una oposición sin que la hubiera en realidad. El régimen de Alemania «democrática» creó una falsa oposición con esos políticos que sobraban, para dar la impresión de que era una democracia. Un montaje teatral, como buena parte de la oposición venezolana y el régimen asesino. Eso se ha venido haciendo en forma sostenida desde el inicio del chavismo; o un poco después, cuando descubrieron que podían hacer negocios con los ladrones de Miraflores y que estos delincuentes pretendían una hegemonía imperecedera como la del III Reich, de mil años. Descubrieron que para bailar tango hacían falta dos.

Su mayor crimen no ha sido enriquecerse con el patrimonio de la nación, sino defraudar a millones de seguidores inocentes que creían en ellos. Le han hecho un mal gigantesco no solo al país y a su gente, sino a la Política, la que es con mayúsculas, abonando el terreno para que la antipolítica carcoma el país aún más. Por eso muchos de ellos han sido criminales, cínicos, pérfidos. Una peste. Además de lo dicho, son casi todos de izquierda. Pocos hay del centro, cuanto menos de la derecha, para que se balancee un poco el desequilibrio. Fuera del entorno de la Asamblea Nacional sí, como es el digno caso de María Corina Machado, que inhabilitaron políticamente, única persona que tuvo el valor de decirle ladrón en su cara a Chávez. Dos veces.


Imagen tomada de https://pixabay.com

3. Los cómplices. Los compinches. Muchos regímenes, de extremas y de no extremas, de un color y de otro color distinto, tienen sus adláteres, sus cómplices en la acera de enfrente para controlar la calle. Funcionan como las pandillas callejeras. Es probable que Stanley Kubrick los calificara de gánsteres y prostitutas. Suelen ser empresarios, que canalizan los ingentes recursos que manejan los gobernantes para enriquecerse ambos del patrimonio de la nación. Esto, a día de hoy, es una información de carácter tan público y notorio que la sabe todo el planeta. Uslar Pietri dijo que eran fortunas habidas al amparo de los gobiernos.

Cuando un gobierno es bueno, que el país se engrandece y se desarrolla, la gente —que también se desarrolla con el país— le permite a esos voraces rapaces enriquecerse sin protestar. Algunos de ellos son gente cuya autoestima es tan baja que solo la pueden compensar con grandes cantidades de dinero (10) y muchos objetos costosos que luego suelen ostentar ante el lumpen, para que los admiren maravillados; al menos esta es una posible respuesta que se desprende de la reflexión de Fernando Mires sobre este tópico. Otros se convierten en empresarios de verdad y suelen generar trabajo y progreso económico para otros. Los más son sanguijuelas.

Por fortuna, no todos los empresarios toman esa vía fácil, que suele estar asociada a la baja autoestima o a la baja capacidad intelectual, moral o física. No se puede generalizar así a la ligera, muchos se la juegan con las implacables leyes del mercado. Son gente con gran voluntad de poder para hacer y generar riqueza. Estos son los que Bertolt Brecht juzgaría como los imprescindibles.

Cuando el régimen es oprobioso, es criminal y el país se va al garete, los acólitos no tienen perdón de Dios, son una rapiña. Son tan malos como los criminales que gobiernan. Los mejores de ellos, los Schindler, pueden redimirse con acciones como las que hizo Schindler. No con menos. Parece no haber muchos Schindler en la Venezuela de hoy; todos ellos fagocitan y desangran al país, sin importar las vidas. Ni siquiera les importa su honradez, su nombre, su prestigio (¿baja autoestima?), sólo les importan los dólares. Para más inri, los empresarios venezolanos, no todos, son presa del punto siguiente, pues son hijos de la misma sociedad.


Imagen tomada de https://pixabay.com

4. La idiosincrasia. La historia se fue por un camino distinto al que Simón Rodríguez, Fermín Toro y otros venezolanos ilustres de la recién fundada República querían. La formación de un ciudadano autónomo, hasta cierto punto autárquico, era por otra vía, que ellos señalaron pero que el país no tomó. El ciudadano habitante presa de la robolución está emplazado en las antípodas de la autarquía, de la autonomía; es absoluta y totalmente dependiente de lo que el gobierno le diga y haga con él. No el Estado, porque ya no hay Estado, el gobierno se lo engulló.

La idiosincrasia del venezolano, y de la gente de muchos otros países, es permeable a la limosna y a la dependencia del patrón. Si el patrón es el Estado, tanto mejor. Allá, repito, ya no hay Estado, solo gobierno. Ver a la gente, como si fueran mascotas sin amo, famélicas, esperando a que llegue el dadivoso gobierno a venderle a bajo precio una bolsa de comida de pésima calidad, es algo vergonzoso y denigrante. Ni qué decir verlos hurgar en la basura por un bocado. Eso jamás, jamás de los jamases, tuvo que haber ocurrido en un país como Venezuela, asentado sobre petróleo, oro, hierro, diamantes, coltán, buenas tierras para cultivo y ganadería y soberbios paisajes para turismo. Jamás.

Esta dependencia tan humillante, tan destructora de la autoestima, ya la estamos viendo en México, bajo la égida del nuevo paterfamilias azteca, López Obrador. Las izquierdas no saben cómo generar un mercado dinámico y próspero en las sociedades que gobiernan. Es algo que no saben y punto, parece algo inmanente a esa ideología. Siempre optan por la limosna, que se la quitan a los ricos; así garantizan el voto, la sumisión del lumpen y la hegemonía perenne en el poder, que es lo que desean. Hay excepciones, honrosas por demás, como José Mujica, un político impecable; parece que ni siquiera robó. O Mijaíl Gorbachov, el gran estadista que desmontó, sin un tiro, a la fracasada U.R.S.S. No sé si Bobbio y el usuario de Wikipedia que redactó el mencionado artículo dirían que son de extrema derecha. Creo que no, porque a estos sí los considerarían patrimonio de la izquierda :)

Otra característica es que es una sociedad individualista. El sentido gregario se observa en la alegría y el gozo, pero no en la penuria, en la que cada quien solo salva su pellejo. Humano, demasiado humano. No hay gran cohesión social para la acción, solo para escenas histriónicas. La educación de los valores, antes enclenque, fue destruida por los chavistas. Lo gregario se aprende, pero este gobierno separó a la sociedad, la atomizó, al igual que a la educación. Los de pensamiento «avanzado» e ininteligible para los legos, aún creen que la «moral socialista» es la solución (11). Incluso advierten de «...grandes desviaciones sociales y la vertiginosa carencia moral de una buena parte de los habitantes de E.U.A.» (11). Sí, progre, ve a E.U.A. para que sientes cátedra y enseñes a los «habitantes» gringos, que no ciudadanos, a comportarse y tengan la oportunidad de acceder también ellos a los logros —y logos— de la robolución...

La educación, imprescindible para formar ciudadanos autónomos, tal como la concibieran los primeros venezolanos, es, doscientos años después, una tarea aún pendiente. Es más, ha habido una marcada involución en los últimos veinte años. Esto, unido a la anomia, ha destruido el tejido social. A diferencia de los nacionalsocialistas, que eran escrupulosos seguidores de las criminales leyes del terror, los chavistas violan de forma sistemática todas las leyes que inventan, las racionales y las irracionales por igual, al punto de que son criminales orgullosos de serlo. Y la población sigue ese dechado.

Imagen tomada de https://pixabay.com

Como ejemplo de ello, uno de los productos más excelsos y representativos de la robolución es la ascensión del pranato a los cielos, la exaltación del jefe de los convictos de una cárcel, del mayor asesino entre los asesinos, con poder equiparable al de un gobernador de estado (provincia). Esto es tan surrealista que estoy seguro de que Dalí no lo hubiera creído, o quizás habría quemado todos sus cuadros para dedicarse a fotografiar las prisiones venezolanas.

La inmoralidad que ha percolado a la población es de tal magnitud que, habiendo dolarizado la economía, se registra inflación en los precios dolarizados de decenas porcentuales a la semana. El delito es, a día de hoy, no solo la única forma de ganarse la vida, sino que constituye un valor moral en sí mismo. Parafraseando a Immanuel Kant, el delito es un fin en sí mismo. El no ser delincuente es sinónimo de ser imbécil. El querer ganarse la vida trabajando, sin robar, se ve como algo denigrante y estúpido, síntoma de poca inteligencia. El trabajo honesto lo han convertido en algo prácticamente imposible de ejercitar. Los valores en esa sociedad se han invertido y el crimen se ha democratizado e institucionalizado.

Imagen tomada de https://pixabay.com

El régimen chavista ha sido y es el más exitoso de la historia de Venezuela. Exitoso en el sentido de que ha logrado lo que han querido sus dirigentes, no el país. Desde el punto de vista del bien del país, ha sido el más desastroso, el peor por mucho, sin parangón. Ha destruido a la nación. El monto de lo robado en los cuatro lustros, que quizás no se sepa nunca, es del orden de setecientos millardos de dólares, o más; monto que ninguno de ellos sabe escribir porque también son muy, muy iletrados, a pesar de ser de ideas «avanzadas». Su ignorancia está exhibida a todo lo ancho y largo de internet.

La economía ha sido una de las víctimas que más daño ha recibido. Baste con saber que le han añadido ocho ceros al cono monetario. Lo que era un bolívar en 2007 es ahora, en 2019, cien millones de bolívares, con otro nombre, pues se lo cambian cada vez que le quitan ceros (12); es decir, diez millardos por ciento de devaluación. Un dólar en 2007 costaba cinco mil setecientos (5700) bolívares, ahora cuesta más de dos billones de bolívares. Casi cuarenta mil millones por ciento de incremento. Entre la era prechavista (1999) y hoy, la paridad ha subido trescientos millardos por ciento (de 700 a 2 500 000 000 000/$). La gente arroja a la basura grandes bolsas llenas de billetes que tienen muchos ceros, que ya no valen nada. El gobierno, que es el único dueño de las divisas, hace negocio con esos cambios aberrantes. Es el saqueo de la cornucopia a expensas de los recursos de la nación. Las víctimas son los ciudadanos habitantes.

La separación de las familias es otro macabro legado de esta robolución. El éxodo probable sea, al día de hoy, cercano al 20% de la población que tenía el país hace dos décadas; es decir, unos seis millones de personas. Los datos los dan los países receptores, nunca el «gobierno» de hampones de Miraflores.

Esta destrucción ha sido sin estar el país en guerra. Empezaron por destruir cosas intangibles, como la lengua, la independencia de poderes, las instituciones democráticas y el estado de derecho. Casi nada. A la par, se dedicaron a destruir lo tangible. No solo son asesinos, ladrones, narcotraficantes, degenerados, ecocidas, ignorantes, chantajistas, inmorales; también son muy incompetentes y están destruyendo el país, al que odian a rabiar, con premeditación y alevosía. No tiene la RAE palabras en sus diccionarios que abarquen las características a las que ellos se han hecho acreedores.

Podemos ignorar la realidad, 
pero no podemos ignorar las consecuencias de ignorar la realidad.
Ayn Rand (13)

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1. Comunismo = socialismo:
     https://www.youtube.com/watch?v=yHZoR1KCG3A
No es lo más extraño en todo este panorama. El Papa Francisco le ha lanzado dagas al capitalismo pero no toca ni con el pétalo de una rosa al comunismo y al socialismo. Llegó a decir que los comunistas piensan como los cristianos... ¡Joder!, ¿qué diría Karol Józef Wojtyła de esto?
2. Manifiesto de bienvenida a Fidel, una lista de la infamia, como tantas otras:
     http://www.venezuelavetada.com/2011/04/manifiesto-de-bienvenida-fidel-castro.html
3. Los intelectuales no siempre aciertan, a veces se les van los tapones como a los legos, y eso los hace tan peligrosos como militares borrachos:
     https://www.analitica.com/opinion/opinion-nacional/la-traicion-de-los-intelectuales/
4. El suicidio de una nación, antológico y premonitorio ensayo de Mario Vargas Llosa:
     https://elpais.com/diario/1999/08/08/opinion/934063208_850215.html
5. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán era partido, era obrero, era alemán y era nacionalista. Hasta ahí. No era socialista, ¿entiendes, lego? No sé si esto es el summum del logos de los progres o lo es el punto siguiente:
     https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45583090
6. Hitler y el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán eran de extrema derecha. No sé si esto es el summum del logos de los progres o lo es el punto anterior. El que redactó el artículo en Wikipedia en inglés no llegó a cometer semejante estupidez:
     https://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Nacionalsocialista_Obrero_Alemán
7. Nunca se sabrá el número de víctimas de la extrema izquierda o comunismo (extrema candidez en neolengua progre). Lo estimado es superior a ochenta millones. El número redondo que se maneja es cien millones. Véase, por ejemplo:
     https://en.wikipedia.org/wiki/Mass_killings_under_communist_regimes#Estimates y
     https://www.victimsofcommunism.org/memorial
8. El comunismo es bueno. Todos los gobiernos comunistas que han fracasado no eran comunistas. Quizás con estos gráficos se entienda eso mejor:
     https://www.libremercado.com/2015-09-26/el-fracaso-del-comunismo-en-un-grafico-1276557707/
9. Los políticos, gobierne quien gobierne, igual comen:
     https://germanculture.com.ua/germany-history/postwar-parties-in-germany/
10. ¿Por qué quieren tener más dinero que la ingente e inmoral cantidad que ya tienen? Fernando Mires parece proponer una respuesta:
     http://historico.prodavinci.com/blogs/los-papeles-de-panama-por-fernando-mires/
11. La ética socialista o comunista sí es la correcta y la buena, las demás son malas, sobre todo la de los gringos:
     https://www.aporrea.org/ideologia/a52935.html
12. La devaluación ha sido tan brutal que para hacer los gráficos hay que cambiar de escala:
     https://es.wikipedia...Cotización_histórica_del_bolívar_con_respecto_al_dólar_Gráficos
13. No es la frase que ella dijo, que es más larga, es una inferencia de la frase larga.

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Sinopsis del filme, tomada del website de Casamérica (agosto 2019):

Sinopsis: El que alguna vez fue el país con mayor crecimiento económico del mundo es ahora un referente de colapso y miseria. El pueblo soy yo: Venezuela en populismo es una película documental que se plantea describir los hábiles mecanismos del poder autoritario en el gobierno iniciado por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro. La película desentraña la aparición del líder carismático en un momento de crisis, y cómo éste, valiéndose de los altos precios petroleros, se abre camino para apoderarse de las instituciones, polarizar a la sociedad, silenciar los medios de comunicación y desarticular el aparato productivo. Todo esto, por supuesto, en nombre del pueblo. En un mundo cada vez menos transparente, donde el atajo del populismo acecha para poner en peligro las democracias, El pueblo soy yo nos impone preguntarnos si alguna sociedad, por más estable que sea, puede considerarse eximida de una irrupción populista y sus consecuencias.

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Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt10161346
Reseña en el website de Casamérica: http://www.casamerica.es/cine/el-pueblo-soy-yo-venezuela-en-populismo (agosto 2019).

[Todos los enlaces funcionaban bien a la fecha de subir este artículo. Los comentarios y alusiones corresponden a los contenidos de los sitios relacionados al momento de subir el artículo.]


23 agosto 2019

Gilsotteum - Im Kwon-taek (1985)


Imagen tomada de IMDb

Cuando un país es partido por la mitad


Un programa de la televisión surcoreana, en los años ochenta, facilita la reunificación de familias que fueron separadas durante la Guerra de Corea. Algunos quedaron en el norte, otros en el sur. En cualquier caso, hubo separación de las familias. Hwa-yeong (Kim Ji-mi), por sugerencia de su esposo, acude a la televisión para ver si puede reunirse con un hijo que tuvo siendo joven. En la televisora, se reencuentra con quien había sido su primer amor y padre del hijo que ahora buscan, Dong-jin (Shin Seong-il, destacado actor surcoreano, fallecido recientemente). Ambos padres acuden a visitar al posible candidato, al que había contactado la televisora. 

Ella, que ahora pertenece a la clase media y vive en Gilsotteum, es reticente a reconocer al sujeto como su hijo, pese a la cantidad razonable de pruebas que avalan que, en efecto, es su hijo. Entre las pruebas más contundentes se encuentran diversos reportes médicos que, si bien no son de análisis de ADN (no existía aún en esa época), tienen una correspondencia altísima todos ellos. Tanta correspondencia como la que se da en un caso cada veinte millones de casos. Pero ella le pide el cien por ciento de seguridad al médico. Este le responde que, tratándose de seres humanos, la matemática cuenta menos; que, aunque no fueran relacionados por la biología, el hecho de conformar una familia que fue rota, es ya un logro importante para esa sociedad. El médico también le dice que ha visto como muchos le abren los brazos a gente desconocida, a sabiendas de que no son familiares, y ahora se regocijan porque conforman una familia. Quizás sea esta la reflexión más importante del film, la del médico, casi al final.

Imagen tomada de https://pixabay.com

El supuesto padre, del estrato pobre, es más receptivo a la idea de que el hombre sea su hijo y pretende llevarlo a su casa, donde viven sus numerosos hijos y su nueva mujer, que ve en ello una gran insensatez, pues son pobres y no podrían con más carga. Además, el sujeto tiene esposa e hija. Él es más receptivo a la idea de que el hombre sea su hijo, pero la supuesta madre no cede. Al final, ella se regresa a su casa sin reconocer que el hombre al que la televisora mostró sea su hijo. Y el supuesto padre también se va. Ella le da una tarjeta a quien un día fue su primer amor y le dice que si necesita algo que la llame; cuando ella se marcha, él tira la tarjeta en una papelera. La mujer se volvió soberbia con el paso de los años y el ascenso social, es otro planteamiento que se desprende del filme.

Al final de la película, hay un exordio sobre la desgracia que ha sido haber dividido a un país que estaba conformado por un solo pueblo, en dos pueblos, ahora separados por las ideologías. Habiendo sido un solo pueblo, ahora había gente que no reconocía a sus familiares o no quería volver a verlos ni contactar con ellos.

El cine surcoreano posterior a la Guerra de Corea (1950-1953) abunda en el tema de la división del país. No es para menos. Para más inri, los coreanos no fueron los que dividieron a su país, que hubieran tenido el derecho a hacerlo, sino que les «ayudaron» muchos países a ello. Es una gran tristeza y su cine, en reiteradas ocasiones, hace alusión a ello. Por otra parte, me pregunto si el cine de norcorea, que debe ser una rareza verlo, también indague en esta temática. Algo me dice que no...

No se puede decir que sea una gran película desde el punto de vista cinematográfico, pero es un gran tema el que toca y lo hace con honestidad y con los recursos con los que contaron sus realizadores. Eso vale mucho.

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Imagen tomada de https://pixabay.com 
Al sur del paralelo 38

Conozco un país en Sudamérica en el que los apetitos primigenios de una horda de criminales, por saquearle sus riquezas, han ocasionado una diáspora de inmensas proporciones, entre otras desgracias colaterales al saqueo masivo. En Corea, la división es el paralelo 38 y tanto al norte como al sur están buena parte de los coreanos; pero en este caso, sin dividir el país geográficamente (aún) ya le han dividido a su población. No es el único país en esa condición. A Cuba, también saqueada por los mismos delincuentes, le tocó hace sesenta años y aún lo está pagando.

La Ley de Godwin

No sé qué pena habría que darle a los que dicen que a esos hampones no hay que juzgarles; o que hay que dejar que se vayan con lo robado; o que no paguen por sus asesinatos, que los amnistíen; o que haya que hacerle honores (porque hay quienes les hacen honores y los ponen en el altar de gente honorable cuyo ejemplo hay que seguir; vamos, el summum de la idiotez, de la irracionalidad); o cualquier otra propuesta rosada parecida, en lugar de castigarles con la mayor pena posible. Repito, no sé qué pena habría que darle a esa gente. Quizás deberían recibir alguna pena, aunque fuera leve.

Pero de lo que sí estoy seguro es de la pena que habría que darle a los hampones que han destruido un país. Máxime si la destrucción incluye no solo los recursos naturales, sino también su historia, su medio ambiente, su infraestructura, su tejido social, sus habitantes con sus sueños y su futuro, entre otras instancias. Estos son los casos en los que uno, inevitablemente, y tal como dice Mike Godwin, recuerda a Núremberg, al Centro Simon Wiesenthal y al Código de Hammurabi.


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Ficha en IMDb (inglés): https://www.imdb.com/title/tt0089205/
Ficha en Koreanfilm (inglés): https://www.koreanfilm.or.kr/eng/films/index/filmsView.jsp?movieCd=20081066
Artículo en Wikipedia (inglés): https://en.wikipedia.org/wiki/Gilsoddeum
Film en YouTube (inglés, agosto 2019): https://www.youtube.com/watch?v=_by9vE3trI8
Reseña en C.C.Coreano: http://spain.korean-culture.org/es/447/board/434/read/97812


16 agosto 2019

Hair - Miloš Forman (1979)




El embotellamiento del zeitgeist


Miloš Forman fue, sin duda, una de las mejores adquisiciones de origen europeo de las que se benefició Hollywood. Hair es un musical, la primera película posterior a Alguien voló sobre el nido del cuco (1975), también llamada Atrapado sin salida, considerada una de sus mejores películas, si no la mejor. Hair es un alegato pacifista en contra de la guerra de Vietnam. Cuenta la historia de Claude Bukowski, interpretado por John Savage, un joven del medio rural que quiere participar en la guerra de Vietnam por patriotismo. Llega a Nueva York y conoce a un grupo de hippies en Central Park, comandado por George Berger (Treat Williams) y también a la burguesa Sheila (una encantadora Beverly D'Angelo), que pasea con su caballo por Central Park, y de quien se enamora. Con ellos vive algunos días en la Gran Manzana antes de alistarse en el ejército, en Nevada. Luego de que Claude se va, el grupo de amigos se hacen del automóvil de la familia de Sheila y viajan, con ella, hasta Nevada a visitar a Claude. Allí se intercambian papeles Claude y George para que el enamorado comparta un rato con Sheila fuera del área militar. Desgraciadamente ese intercambio de papeles también es un intercambio de destino. El argumento detallado puede leerse aquí. Este filme es hijo de la polémica y famosa producción teatral homónima, si bien la obra original se centra más en la descripción y defensa de la contracultura (o subcultura) hippie.

La película, como se ha mencionado arriba, trata principalmente de la tesis antebelicista y del sinsentido de la que, probablemente, haya sido una de las guerras con más sinsentido de la historia(1). Como una de las subtramas tiene la historia de amor de Claude y Sheila y, además, se asoma un poco al mundo hippy: la tribu de George Berger introduce al ingenuo Claude en el psicodélico mundo de las drogas antes de que ingrese en la milicia. Las escenas de las delirantes alucinaciones de Claude son exquisitas.

No puede pasar desapercibida la banda sonora de Hair, que tiene algunas de las canciones más icónicas de la época. Acaso la música sea el corazón mismo de la obra, tal como fue uno de los elementos medulares de la cultura hippie. La banda sonora está respaldada, como todo buen musical norteamericano, con excelentes coreografías, ¡con caballos incluídos! Acaso, por ser extremadamente fiel al momento histórico al cual refiere, hoy parezca vieja para el espectador que desconoce dicho contexto histórico. Para los que vivimos esa época es fácil verla, solo nos retrotraemos, ingresamos al mundo de los recuerdos y ya está ahí el contexto, aromas incluidos. Al espectador joven solo le podemos recomendar que, o bien se deje llevar, o busque temas musicales de la época, fotografías, películas. En lo que refiere a la música, la letra era sumamente importante entonces.

Finalmente, cabe destacar que llama la atención que haya sido un emigrante de la Europa del este quien haya dirigido un filme que captura con absoluta precisión y arte el zeitgeist que impregnaba la atmósfera de los Estados Unidos en aquellos turbulentos años y lo haya encapsulado en fotogramas de gran belleza y significado, logrando retratar para la eternidad las convulsiones de una vívida época de cambios radicales. Época que -a pesar de algunas cosas malas- recordamos con cariño muchos de los que la pudimos vivir en su momento. Extraordinaria película.


Una de las coreografías más logradas es la que le da inicio
a la cinta. Es antológica, al igual que el tema musical.


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(1) Vietnam fue una cruenta guerra que generó muchas muertes y también lisiados. A partir de ese entonces, cuando regresaron los numerosos lisiados de la guerra, la sociedad norteamericana -sensibilizada ante tal desastre- comenzó a implementar sistemas para la movilidad de los lisiados y su reincorporación a la sociedad, tales como programas de reinserción y apoyo; rampas en las esquinas de las aceras, donde están los pasos de peatones; baños para lisiados y un muy largo etcétera. Sobre el número de bajas hablo un poco en el comentario de Nacido el 4 de julio, otra gran película antibelicista.

Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0079261
Ficha en FilmAffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film826058.html


09 agosto 2019

Camarón, flamenco y revolución - Alexis Morante (2018)




El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero
flotando como un velero

Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño
en el corazón del sueño
...


Este excelente documental describe el mundo del cantaor Camarón de la isla. El documental es narrado por Juan Diego, y está tan bien hecho que los que no teníamos ni idea de quién era este personaje, salimos de la sala no solo con conocimientos sobre su vida y su obra artística, sino también sobre su dimensión humana. Ha sido una injusticia que un artista de su talla haya vivido tan poco tiempo. Ya de esa injusticia había dado cuenta Dalí; y si bien se refería a los genios, podría extenderse a aquellas personas que destacadan sobre las demás, aunque no llegasen al calificativo de genio.

De este filme puede uno desprender algunas consideraciones como las siguientes: Camarón fue un artista comprometido con su arte y con sus raíces. Más allá de lo que el término en sí defina(1), Camarón vivía el flamenco y vivía para y por el flamenco; amaba su arte. Ese amor por el flamenco se traducía en pasión cuando lo explicitaba cantando. Sentía gran amor por su esposa y por sus hijos. Era una persona modesta, humilde, pero grande de corazón. Era capaz de intentar nuevos rumbos para el flamenco, universalizarlo y fusionarlo con otros ritmos. En La leyenda del tiempo da forma a esta novedosa idea, quizás demasiado novedosa para los tiempos en los que fue concebida. Hace falta tener un talento prodigioso para mezclar en la misma coctelera flamenco, jazz, rock y Federico García Lorca. Él se atrevió y dió a luz un portentoso trabajo discográfico.

Más allá de que el flamenco represente a España ante el mundo, de que sea una suerte de embajador cultural del país y uno de los más universalmente reconocibles patrimonios de España, es una música que expresa como muy pocas profundo sentimiento, pasión, sangre, poesía, vida. Camarón fue uno de los más insignes exponentes de este arte. Repito, ha sido una injusticia que un artista de su talla haya vivido tan poco tiempo. Gracias a los registros de audio podemos apreciar su música a través del tiempo. Y gracias al cine podemos apreciar cómo fue y cómo ejerció de cantaor. Sin duda, hemos vivido en una época afortunada, en la que todas esas maravillas tecnológicas nos permiten adentrarnos en el pasado.


Soy gitano (1989), el disco más vendido del flamenco.


El álbum La leyenda del tiempo (1979) fue un innovador
experimento de flamenco con influencias de jazz, rock... y Lorca. 
Incomprendido en su momento, como el Caravanserai 
de Santana. Ambos álbumes hoy son joyas de la música.



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(1) https://dle.rae.es/?id=3ryMAo1

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Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt8067306
Ficha en FilmAffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film818696.html
Artículo en Wikipedia sobre Camarón: https://es.wikipedia.org/wiki/Camarón_de_la_Isla
Ficha en IMDb de la película Camarón, de Jaime Chávarrihttps://www.imdb.com/title/tt0448404/


02 agosto 2019

El diputado - Eloy de la Iglesia (1978)




La cuerda siempre rompe por su parte más delgada.


Ha muerto Franco y España se enrumba hacia la democracia en un proceso conocido como la transición. Dentro de esta, y al margen del llamado "cine de destape", cine simplón de contenido erótico, se produjeron cintas serias luego que la censura franquista fuese abolida. A este tándem pertenece esta película del cineasta Eloy de la Iglesia, en la que destaca no solo la calidad fílmica como tal, sino el gran trabajo actoral de José Sacristán.

Roberto Orblea (personificado por José Sacristán) es un político de izquierda que ha sido elegido diputado y opta por la secretaría general de su partido. Un grupo de derecha, que sospecha de su homosexualidad (aunque habría que decir bisexualidad), lo chantajea a través de un joven (Nes), quien ha conocido a Orblea en la cárcel, para exhibir al público su condición bisexual. La honestidad del diputado le hará difícil eludir las terribles consecuencias de esta letal trampa gestada en su contra. Una honestidad que llega incluso a que comparta el joven Nes con su esposa, a quien nunca le ocultó sus tendencias bisexuales. Al final, y a pesar de que Nes -quien siente afecto por Roberto- le cuenta la trama que se está desarrollando para hundirlo, y a pesar de que ambos -contando con ese conocimiento- tratan de neutralizarla, los malos acaban con la vida del joven, manchando la reputación del diputado, quien quedará irremediablemente desprestigiado. Cualquier semejanza con numerosos hechos reales podrían, o no, ser una coincidencia.

Para la época, la temática tratada (chantaje en la política y bisexualidad) era delicada. Era la España que recién se inauguraba en los predios de la libertad, quimérica figura que ha sido el sino del porvenir para numerosas naciones. Eso no amilanó al director, quien, de cara a ese porvenir en donde la libertad sea el nuevo objeto de culto, denuncia abiertamente las injusticias, el comportamiento de los mafiosos y la intolerancia. Se ha andado en esa dirección en cuatro décadas, estoy seguro de ello. También creo que aún no se ha llegado a donde se avizoraba llegar.

La película es, formalmente, hija de la década en la que fue realizada. No lo puede disimular. En tal sentido puede parecer anticuada, pero su planteamiento no ha envejecido de igual manera.


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Reseña en Wikipedia, con argumento detallado: https://es.wikipedia.org/wiki/El_diputado
Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0077438
Ficha en FilmAffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film183276.html


26 julio 2019

Gabor - Sebastián Alfie (2013)




¿Se puede filmar sin ver?


El documental Gabor narra las peripecias de Sebastián Alfie y su equipo para rodar un cortometraje que le encargó la fundación Eyes for the World de Bolivia. El cortometraje debe tratar sobre el trabajo de la fundación con los invidentes. Alfie necesita una cámara en particular para lo que tiene en mente y acude a Gabor, un veterano fotógrafo húngaro residenciado en España, para que le preste la cámara; pero Gabor está ciego desde hace diez años. Al joven director se le ocurre que Gabor colabore con el rodaje como director de fotografía. Lo que a todos -en principio- les parece un dislate, resulta ser una experiencia enriquecedora para los participantes y un trabajo final que es aceptado por la fundación, a pesar de contar con casos desafortunados de pacientes que no pudieron recuperar la vista.

Una de las sorpresas que asaltan al espectador es la honestidad con la que están rodados tanto el documental como el cortometraje para la fundación; ejemplo de ello es el haber incluido casos de invidentes que no recuperan la visión. Se ven emerger sin disimulo las desavenencias entre Gabor y Sebastián, que son zanjadas por el producto final, que hace eco de la experiencia del veterano invidente. El equipo se pudo nutrir de conocimientos sobre la logística del rodaje, sobre la luz y las tomas que mejor mostraban lo que se pretendía resaltar. Incluso aprendieron a fabricar un rudimentario y económico riel para realizar travellings con la cámara. El documental incluía tomas a alturas de más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, condición atmosférica difícil para buena parte del equipo de rodaje.

Gabor es un documental bien hecho (tuvo nominaciones y ha ganado premios), honesto, técnicamente correcto y que nos lega una lección de vida -relativa a la voluntad de poder- de Gabor, por aceptar el reto de participar siendo invidente, es decir, con todas las apuestas en contra. A eso habría que añadirle su solidaridad para compartir sus conocimientos cinematográficos con los jóvenes realizadores. No se puede dejar de mencionar el arrojo de Sebastián por arriesgar en un terreno que se vislumbraba estéril por anticipado y su talante para aceptar las soluciones propuestas por Gabor, pese a que algunas de ellas eran contrarias a su opinión.




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19 julio 2019

Pintalabios bajo mi burka - Alankrita Shrivastava (2016)




Irreverencia bajo la férrea ley islámica.


La India es el país que produce más filmes anuales actualmente. Bollywood, como se le llama a su industria fílmica, hace más películas al año que Estados Unidos y Europa juntos. Ese es el tamaño gigantesco de la filmografía india. En 2018 hicieron casi cinco películas... ¡por día!(1). Con semejante cantidad asociada a esta industria, difícilmente podría uno esperar que fuesen de gran calidad. No todas van a ser como Pather Panchali o como ¿Quién quiere ser millonario? Evidentemente, tampoco puede uno esperar que todas sean malas porque son muchas. Así, salen productos de diversa calidad, tal como lo vaticinaría cualquier distribución estadística. Esta es de las buenas películas salidas del subcontinente superpoblado, de las mejores. Premiada y nominada en numerosos eventos cinematográficos. Para hacerla más meritoria, la dirige una mujer (Alankrita Shrivastava, a quien podemos considerar una de las más relevantes cineastas indias) y mujeres son sus personajes principales. Vamos, en el cuadro de honor.

Lipstick under my burkha o Pintalabios bajo mi burka (en traducción libre del autor) es una obra coral en la que se narran diversos relatos con marcadas situaciones de opresión(2) a las que están sometidas las protagonistas y -lo que es más importante- las maneras distintas y creativas que idean para evadir las ridículas prohibiciones que graban sobre ellas. Todo ello con un lenguaje respetuoso (políticamente correcto) con relación al statu quo y también con las víctimas que se rebelan, aderezado con toques de humor, en ocasiones elegante. Una buena sinopsis en español aquí (y en inglés aquí). La película está muy bien realizada, es inteligente en la diégesis y en la narrativa, es muy entretenida y contiene el espectro que va de la comedia al drama, quizás con algunas escenas algo cursis (para el gusto de uno al menos), pero digeribles.

Como ya se dijo en (2), es desde nuestro punto de vista occidental que a la mujer se la reprime en el mundo islámico, pero este no es el mismo juicio de valor que puede tener un practicante islámico, menos aún si es del ala talibán. Uno respeta esa opinión, si bien no la comparte e incluso la combate en la mísera medida que uno puede. Viendo el mundo tal como parece ir, el fenómeno de la globalización y las seductoras y racionales ideas de justicia de occidente, que percolan hacia oriente, y que empoderan a las mujeres por considerarlas iguales y en ningún caso inferiores a los hombres, esta película es solo una pequeña muestra de la parte que emerge de ese iceberg que representa el descontento de las mujeres bajo un yugo opresor injusto y troglodita. En este sentido, este filme aporta en dirección de la emancipación y del fin de la atadura de las mujeres orientales... al menos de aquellas que están de acuerdo con la liberación que ha abanderado occidente. 

Como quiera que sea, eso es algo que deben dilucidar las sociedades islámicas. Ya conocen nuestra opinión general, pero son ellos los que deben decidir el futuro de las relaciones hombre-mujer y mujer-sociedad en su marco moral, legal, cultural y religioso; último marco este que para ellos es muy importante. Ojalá todo vaya a ser tan jovial como en esta excelente película.

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(1) Véase: https://en.wikipedia.org/wiki/Film_industry#Largest_industries_by_number_of_film_productions
(2) Este y otros vocablos abiertamente críticos hacia lo que es una opresión injusta hacia las mujeres es, obviamente, desde nuestro punto de vista occidental, que no es compartido por buena parte de los hombres islámicos.
Reseña en Wikipedia (inglés): https://en.wikipedia.org/wiki/Lipstick_Under_My_Burkha
Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt4807830
Ficha en FilmAffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film744738.html


16 julio 2019

Apolo 11 - Todd Douglas Miller (2019)




Un pequeño paso para un hombre, un gran paso para la Humanidad.
Magnífica desolación.


1969. Aquél 20 de julio era domingo. Salimos temprano de casa, rumbo a la primera finca que tuvo mi padre, q.e.p.d., en Chispa. Allí celebraríamos -con la modestia propia del medio rural- el cumpleaños de mi hermana mayor. Era época de lluvias: el cultivo que tenía la finca al momento era arroz. 110 ha. de arroz. Mi padre también era entusiasta de la carrera espacial. Para no perdernos detalle del alunizaje, mi padre cargó con su radio Transoceanic, no recuerdo si Panasonic o Zenith. Tenía muchas bandas, innumerables. Para mí, que tenía solo 12 años, era algo ignoto el cómo pillar una estación de radio en tan compleja cónsola. Este tipo de noticias la oía siempre en la estación de la Voz de los Estados Unidos de América (VOA). Era una gran fiesta; yo diría que a nivel global. Durante ese año, la Omega había ofrecido un mapa de la Luna a quien lo pidiese por correo; la Shell (¿o la Creole?) habían lanzado un álbum con barajitas sobre la carrera espacial, cada vez que llenabas el tanque de gasolina, te daban barajitas para irlo completando; y la Voz de los Estados Unidos de América, ese mismo día del alunizaje (si la memoria no me falla) ofreció enviar una fotografía de los tres astronautas, a todo color a quien la pidiese. Estaba orgullosísimo de haber conseguido esos tres souvenirs.




2019. El día 1 de julio de este año se preestrenó en la Cineteca, en las salas Azcona y Plató simultáneamente, este documental que contiene imágenes del Apolo 11 que hasta ahora estaban archivadas y no habían sido vistas por el público. Centenares de horas de video y más de 10.000 horas de audio fueron procesadas para conformar un excelente trabajo documental cuyas únicas narraciones son las originales de la radio y la TV de la época, básicamente de Walter Cronkite (el que anunció el asesinato de Kennedy, seis años antes) y Johnny Carson. El documental transcurre en tiempo secuencial, desde los preparativos hasta el amarizaje de regreso a la Tierra. Contiene, como ya dije, escenas inéditas, así como audios igualmente inéditos. A pesar de que lo expliquen mil veces, cuesta mucho entender por qué ese material estuvo archivado y nadie lo utilizó. Luego del visionado del excelente film, hubo un coloquio con el director, Todd Douglas Miller, quien contestó a cuanta pregunta le hicieron, con mucha simpatía. Solo noté dos grandes ausentes en el film: 1. Wernher von Braun, el ingeniero alemán capturado a los nazis sobre cuyos hombros estaba el diseño del poderoso cohete Saturno V, que llevaría a Neil ArmstrongEdwin Aldrin y Michael Collins a la Luna. Centenares de miles de personas trabajaron para llevar este proyecto a cabo. No podrían figurar todas, pero von Braun era, de lejos, el más relevante del equipo que estaba tras bambalinas. 2. John Houbolt, ingeniero clave para la desagregación del cohete y las naves en partes o módulos acoplables en el espacio. Me parece una injusticia que ni siquiera se les haya visto en alguna escena.


Von Braun mostrando esbozos para la exploración espacial.


Walt Disney con von Braun. Disney, fascinado 
con las ideas de von Braun sobre la exploración 
espacial, fue el que lo dió a conocer al público.
Foto tomada de Wikipedia.


De regreso en 1969. Ya en casa, en la noche, pudimos ver en las noticias las imágenes que habían transmitido ese día. Probablemente haya sido en El Observador Creole. Quedamos atónitos con las imágenes que habían sido enviadas a poco más de un segundo-luz de la Tierra. En los días posteriores, la exaltación era general, todo el mundo hablaba de eso. Es un recuerdo imborrable. Dicen que todos nos recordamos de dónde estábamos cuando ocurrieron los atentados del 11 de septiembre en el World Trade Center. Y es cierto. Pero también uno recuerda dónde estaba cuando mataron a Kennedy y cuando alunizó el Apolo 11. Quizás haya otros eventos históricos que uno pueda recordar dónde estaba cuando ocurrieron, pero estos son los más impactantes que recordamos muchos. Y sin que se llamara entonces "teoría de la conspiración", había muchos escépticos que no creían que se había logrado la más grandiosa hazaña del Hombre. Simplemente no creían que eso era posible.

¿Cuál es el objetivo de estos viajes espaciales?

Al comienzo éramos nómadas, luego nos hicimos sedentarios para optimizar el proceso agrícola y pecuario, pero en nuestra naturaleza aún hay un residuo -nada despreciable- de la esencia nómada de los orígenes. Gustamos de la aventura, del averiguar qué hay más allá, de ir a verlo y constatar. Nos gustaría pensar que la exploración espacial hubiese nacido con el mismo espíritu aventurero que mueve al explorador nato. Pero ni siquiera la exploración de los mares que emprendieron los grandes navegantes de hace cinco siglos fue por amor a la exploración. Siempre hubo motivaciones de otra índole: económicas, políticas, militares.

Al comienzo, la exploración espacial parece haber comenzado como una manifestación más de la Guerra Fría entre la URSS y USA. El poder bélico que supone el dominio de los aires hace que la investigación y desarrollo de proyectos aéreos y espaciales sea una absoluta prioridad. Todos los sistemas militares actuales que tienen relación con el aire y el espacio son hijos de la I+D que se inició en la posguerra. Al público en general se nos vendió una idea más romántica y -sin duda- más elevada de la exploración espacial: la aventura y la exploración por el solo deseo de conocer. Ese objetivo, empero, también se logra dando cumplimiento al primer objetivo: el militar. De manera que ambos han ido de la mano. Hoy la investigación espacial es autónoma (eso creo) de la milicia y ha levantado vuelo propio. El objetivo de explorar el espacio por conocer y, de paso desarrollar tecnologías nuevas, es una realidad para beneplácito de los románticos y los científicos. No hace falta más que ver los grandes logros recientes. Las sondas Pioneer, Voyager, Cassini o New Horizons, el telescopio Hubble o la Estación Espacial Internacional son solo algunos emblemáticos ejemplos del altísimo nivel que ha logrado la exploración espacial. ¿Hay negocios, quizás soterrados, en relación a la exploración espacial? Quizás. Se necesitan muchas actividades outsourcing: fabricantes de equipos, investigadores, asesores y muchos estudios especializados. Mueve millardos de dólares esa industria.

¿Y qué será de los nuevos recién llegados del mundo privado?

Tanto Space X, como Virgin Galactic o Blue Origin -entre muchas otras- supongo que son negocios para hacer más dinero del que ya tienen ¿Aspiran a un googol de dólares? Quizás. Ofrecerán viajes espaciales a sus pares billonarios. Aportarán algún conocimiento al acerbo cultural humano, quizás relacionado con detalles de fabricación de equipos, que no compartirán porque los patentarán. Tampoco van a compartir planetas enteros o asteroides. Lo que sí aportarán será basura espacial, y en cantidades ingentes con los miles de satélites que lanzarán al espacio y que pulularán sobre nuestras testas. No hay problema, será vendido como un proyecto altruista para que todos nosotros nos beneficiemos de algún servicio que proporcionarán ese enjambre de satélites, mientras lo paguemos. Siempre es así. Posteriormente lanzarán alguna empresa que recolecte esa basura; pagada por los contribuyentes, claro. Una excepción, honrosa (eso supongo), la constituye la iniciativa Breakthrough; parece que de verdad quieren -a través de sus diversos proyectos- dar con los alienígenas. Quizás haya algún negocio escondido tras contactar con los alienígenas que nosotros, las personas de a pie, no visualizamos a día de hoy. En cuanto al retorno a la Luna, este podría estar relacionado con la explotación minera para obtener helio-3, clave para la fusión nuclear, panacea de la energía limpia e ilimitada. Pero eso es otra historia. De cualquier forma, provisionalmente sea bienvenida la "exploración espacial" privada.

A la NASA, la ESA, el SETI y muchos otros organismos que trabajan, algunos mancomunadamente, para engrandecer el conocimiento del cosmos, no podemos menos que aplaudir su labor y apoyar en lo que podamos su misión. Ellos son los herederos directos de Thales de Mileto, Demócrito,... Galileo, Newton, Einstein...


Galaxia NGC 1566 o Bailarín español.
Créditos de la imágen: NASA, ESA, Hubble; Processing & Copyright: Leo Shatz.


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Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, la mayoría a través de Translate Google. Ahora la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

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