"En la predios de la mente, lo que uno cree que es verdad, puede ser verdad o puede convertirse en verdad dentro de ciertos límites. Estos límites se encuentran experimental y experiencialmente. Cuando son encontrados, estos límites resultan ser nuevas creencias a ser trascendidas. En los terrenos de la mente no hay límites; sin embargo, en los terrenos del cuerpo hay límites definidos que no pueden ser trascendidos."
Edward Jessup (William Hurt en su primer papel cinematográfico protagónico) es un profesor de psicología que experimenta en sí mismo con drogas alucinógenas y con el tanque de aislamiento[1] para alcanzar nuevos estados de conciencia, producidos por la droga y por la privación sensorial en la que deviene el aislamiento extremo. Estos experimentos lo llevan a una involución que lo convierte en un primate salvaje, capaz de todo. En un posterior experimento, llega aún más lejos, al convertirse en energía pura (o ectoplasma, o algo parecido a eso). Ante la inminencia de lo irreversible que puede ser dicho estado, su esposa lo rescata para regresarlo a la forma de vida humana. El argumento algo más detallado en este enlace, o en este (en inglés).