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Este blog no es de crítica especializada ni académica, solo de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia: destripe.

Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (destripe, spoilers).
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12 julio 2019

Alas de esperanza - Werner Herzog (1999)




La voluntad de poder en plena acción


Werner Herzog es un prolífico documentalista. En este filme, de apenas una hora de duración, nos cuenta la odisea de Juliane Kopcke, única sobreviviente de un accidente aéreo ocurrido en la amazonia peruana en 1971. En este documental, Herzog cuenta con la compañía de J. Kopcke, que narra su experiencia e identifica los hitos de su viaje a través de la selva. Para la ejecución del documental, no solo se desplazaron hasta el sitio de los hechos, sino que incluso desvelaron piezas del avión siniestrado y visitaron a uno de los lugareños que le salvó la vida a Juliane; quien, por cierto, se contentó mucho con la inesperada visita de ella. Herzog, que también aparece en el documental, cuenta que él iba a abordar ese mismo avión y a última hora no pudo. También comentó que Juliane luchaba por sobrevivir cerca de donde él y su equipo estaban en la etapa de preproducción de Aguirre: la ira de Dios. Juliane se había criado en la selva, de manera que conocía alguna información que le fue valiosa para salvar su vida. Mucha de esa información la cuenta Juliane en este filme. Juliane, como defensa ante el trauma que eso significó, habla de su experiencia con cierta distancia, como si se tratase de un conocimiento de texto, no de una experiencia personal.

Esta aventura fue dramatizada para el cine en una película de título Milagro en el infierno verde. Esta producción no reflejaba la realidad de la experiencia de Juliane ni el entorno o los peligros. Muy lejos de ser realista era más bien sensacionalista y falsa, tal como Juliane ha comentado en entrevistas y en este documental de Herzog.


La Juliane Kopcke venezolana

Viendo esta excelente película, no deja uno de recordar el caso de la doctora Raiza Ruiz, quien diez años después, en 1981, fue la única sobreviviente del fatídico vuelo de una avioneta que cayó en la selva amazónica con cuatro personas a bordo. Ella iba a realizar su trabajo como médico rural en un apartado pueblo cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela (Maroa). Era, en ese entonces, estudiante de medicina en la UCV. La dificultad para acceder al sitio del accidente desmotivó a las autoridades "competentes", quienes prefirieron certificar la muerte de los tres pasajeros y del piloto antes de seguir buscando en la intrincada selva. Fueron, por consiguiente, firmadas actas de defunción y enviadas unas urnas con supuestas osamentas de las víctimas. Siete días después del accidente, la valiente Raiza apareció cerca de un pueblo, maltrecha pero viva. El escándalo fue mayúsculo, ¿cómo era posible que se habían firmado actas de defunción de los cuatro ocupantes y había un sobreviviente?, ¿qué había, entonces, en los ataúdes?

Creo que fue en la década de los 90's cuando tuve la oportunidad de conocerla. Trabajaba como investigadora y profesora de posgrado en el Instituto de Medicina Tropical de la UCV. Obviamente ya se había recuperado de tan traumática vivencia. Me di cuenta de que era una mujer con buen humor, así que no pude resistirme a preguntarle ¿doctora, usted está viva o está muerta? Lo que era una pregunta jocosa (yo creía superados los ridículos jurídicos del caso) resultaba tener una respuesta dramática: para algunas cosas, sobre todo de carácter legal, estaba muerta, para otras estaba viva. De manera que Raiza Ruiz no solo es otra exponente viva y genuina de la voluntad de poder, sino también de las aberraciones jurídicas.

Es lastimoso que ningún cineasta venezolano -hasta donde yo sé- haya tomado este caso para realizar una película que le haga justicia a este personaje que, al igual que Juliane Kopcke, es mujer, es investigadora científica y ha sido sobreviviente única de un accidente aéreo en la selva amazónica.


Entrevista a la doctora Raiza Ruiz (1a. parte).

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Ficha de María Koepcke, madre de Juliane, científica que falleció en el vuelo: 

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Enlaces relativos a la doctora Raiza Ruiz:

Raiza Ruiz, el Milagro de una sobreviviente en el Amazonas; donde se cuenta la odisea de esta mujer excepcional:
http://elchamancito.com.ve/raiza-ruiz-el-milagro-del-amazonas/
Raiza Ruiz, caída del cielo; entrevista a la dra. Raiza Ruiz:
http://www.rescate.com/raiza.html


04 junio 2012

Fata morgana – Werner Herzog (1969)


Imagen del póster en IMDb.

Al principio no había nada,
luego Tepew-Q’ukumatz lo creó todo.
¿Dejaremos nosotros algo para el final?


Esta extraña película de Werner Herzog fue rodada en el Sahara: un camarógrafo (Jörg Schmidt-Reitwein) y Herzog conduciendo un autobús Volkswagen. Conformaban el camino para poder rodar sin vibración de la cámara. Herzog es un Fitzcarraldo del cine. No tiene guión, ni diálogos. Pareciera un documental, con voz en off incluida. La música es de Leonard Cohen, Blind Faith y Third Ear Band. Excelente, por cierto. Dice el comentario de IMDb que si el espectador “aguanta” los primeros 30 segundos, la verá completa. Yo diría los primeros 3 minutos.

Seguro estoy que si uno agarra una cámara, se lanza al desierto, o a otro sitio, y rueda escenas similares a las que rodó Herzog, saldrá un film que ni siquiera los amigos de uno lo soportarían. Pero Herzog es un artista del séptimo arte, mientras que uno es aprendiz de amateur.

Se puede decir que Fata morgana (cuyo significado es espejismo) es una película experimental. Debido a su rareza, se la puede ver desde dos puntos de vista: el de la mera contemplación artística, y el de una posible lectura interpretativa. Como obra de arte puede ser contemplada, pero no como un Botticelli o un Rembrandt, sino como un Kandinsky o un Vasarely. Una secuencia de imágenes con cierta consistencia y los comentarios y música que acompañan al espectáculo visual y auditivo, como una obra abstracta moderna. No se requiere preguntar su significado, sino que simplemente se disfruta de ella. Esta contemplación, empero, es válida para la primera –y más larga- parte del film.

Si la lectura es interpretativa, se complican las cosas. El discurso leído, y las partes en la que está dividida la película dan pistas para intentar entender su intención. La primera parte, La Creación, la que personalmente más disfruté, consta de imágenes del desierto y de los espejismos, música inspiradora que transporta al oyente al inicio de los tiempos, y una voz en off (de la crítica de cine Lotte Eisner) leyendo los fragmentos del Popol Vuh correspondientes a la Creación del mundo. Como “sabemos”, aunque no nos conste, no había nada y los dioses crearon todo, incluyendo varias versiones del Hombre y la Mujer. Un idílico, aunque solitario, origen de las especies y de la vida en la Tierra.

La segunda parte, llamada El Paraíso, narra (ya no del Popol Vuh) la transformación que el Hombre ha hecho de su ambiente. Se ven imágenes de sitios del Sahara menos bucólicos que los de la primera parte. El Hombre ha degradado la Tierra. El hombre occidental, la cultura de la industrialización. En la tercera parte, La era dorada, se evidencia la secuela decadente de la industrialización. África ha sido una de las zonas más devastadas por el hombre. Incluso un sitio tan árido como el Sahara, no solamente es habitado de manera más que precaria por algunos humanos, sino que también ha sido arrasada por la industrialización.

La depredación humana ha llegado a los sitios más apartados del mundo. La denuncia que, desde un país altamente industrializado hace el realizador alemán, es un grito más que se suma a las muchas voces que claman por una rectificación en los patrones de producción, de consumo y de impacto ambiental. Esta película lo hace de una forma sutil, artística, pero no por eso su grito es menos audible.

Nota: la película fue rodada durante 1969, si bien su estreno fue en 1972.


06 noviembre 2011

Aguirre, la ira de Dios – Werner Herzog (1972)


Imagen del póster en IMDb.

La locura en una atmósfera lírica


Werner Herzog es uno de los más altos representantes del cine germánico, junto a Rainer Werner Fassbinder. Aguirre, la ira de Dios es la primera película en la que Herzog trabajó con el voluble Klaus Kinski. La producción sorteó, durante las 5 arduas semanas de rodaje, las mismas dificultades que tuvieran los conquistadores españoles que hicieron semejantes travesías por la implacable selva amazónica, con el añadido de la permanente confrontación entre Kinski y Herzog. Pero eso son anécdotas. Lo importante: el producto final, esta película, es una obra maestra del cine alemán.

La historia es ficticia, aunque basada en las historias de las expediciones que hicieran los conquistadores españoles, y también en la excentricidad y la locura históricamente cierta del personaje real: Lope de Aguirre. A través de la expedición que pretende buscar El Dorado, Aguirre va perdiendo progresivamente la sindéresis, paralelamente a la pérdida de los compañeros de aventura y de su propia hija a manos de los indígenas (en la vida real él mató a su hija en Barquisimeto, para que nadie pudiera tener relaciones con ella). La agresiva selva deteriora no solo las provisiones y las armas de los conquistadores, sino a los mismos hombres, su voluntad de superar los obstáculos, sus relaciones y el estado mental de Aguirre. Todo esto pasa en la agresiva selva, pero es contado desde una perspectiva lírica, poética. La película es de gran belleza plástica, cuenta con la excelente actuación de Klaus Kinski y de una fotografía y vestuario excelentes. 

Mención aparte merece la música. Esta película no sería la misma sin la música de Popol Vuh, la cual acompañó a varias películas de Herzog. La atmósfera de misterio y misticismo desde el comienzo del filme, el acompañamiento obligado a la reflexión que inspiran las imágenes de una producción que apenas tiene pocos y cortos diálogos, se logran de manera inmejorable gracias a la banda sonora de la incomparable música electrónica de Popol Vuh.

Todo un clásico de la cinematografía universal. Quizás la mejor película realizada por Werner Herzog.


10 mayo 2010

Enemigo interno - Werner Herzog (2009)


Imagen del póster en IMDb.

Cuando el enemigo es uno mismo


Haciendo la cola para comprar la entrada para ver Enemigo interno (original en inglés: Bad lieutenant, port of call: New Orleans), unas personas se colearon para comprarle la entrada a una tercera que, a decir de ellos, “estaba en el baño”. Yo también pude haber estado en el baño ¿no, señor x?. Ya dentro de la sala, vi no menos de dos niños (acompañados de adultos), entre los espectadores de una película clasificada como C (>18 años). Estos dos ejemplos de clara anomia, de trasgredir valores morales como si nada, fueron un buen antipasto para la película, pues también trata sobre la trasgresión de los valores morales: un policía corrupto y drogadicto que logra, a través de trampas y alguna intuición escalar posiciones dentro de la organización policial. Sobran ejemplos de la vida real.

Fui a ver esta cinta con muchas expectativas, pues se trata del director Werner Herzog (website oficial) , quien es uno de los estandartes del nuevo cine alemán, junto a nombres como Rainer Werner Fassbinder o Volker Schlöndorff. Sin embargo, discrepo notablemente de las críticas que he leído en relación con esta película. La percibí floja, sin el poder de atracción necesario para atrapar al espectador durante las casi dos horas de proyección. La actuación de Nicholas Cage no está mal, pero no es de sus mejores. La fotografía no es ni la sombra de lo que fue en sus anteriores películas (quizás la copia que llegó aquí no sea óptima) y otros aspectos técnicos son muy corrientes, a excepción de las tomas hechas desde el ángulo de visión de las iguanas, delirio del teniente interpretado por Cage. La música tampoco atrae. Ciertamente la película no es lo que yo esperaba, habida cuenta de antecedentes como Aguirre, la ira de Dios, Fitzcarraldo o Nosferatu, el fantasma de la noche, tres grandes películas suyas cuyo protagonista fue, en las tres, el esquizofrénico Klaus Kinski, padre de la bellísima Nastassja Kinski. La delirante música de esta trilogía estuvo a cargo de Popol Vuh.

La película está muy lejos de las tres mencionadas. No se puede pretender que un gran director haga siempre grandes películas. Los mejores han tenido sus altos y bajos. Como referencia para el lector joven, recuérdese la trivial película Atrápame si puedes, de Steven Spielberg. El tema, sin embargo, es importante. La trasgresión de las normas morales, el desmoronamiento del código moral de un individuo que, para lograr su placer y sus objetivos, atropella a los demás y cae en el vicio y la corrupción es, sin duda, temática del más alto nivel de importancia. Y ese comportamiento deleznable lo vemos –y padecemos- aquí, en Venezuela, día a día, desde los pobladores más insignificantes hasta la clase dirigente. La anomia, como fenómeno social que corroe las bases del tejido social, es el pan nuestro de cada día. Si no, no hubiese episodios como los mencionados al principio de estos comentarios. El ser humano es capaz de inventar los códigos morales más inflexibles, del mejor corte kantiano, y también capaz de llevar a cabo las peores atrocidades que su imaginación es capaz de concebir. No debemos escandalizarnos demasiado cuando vemos películas que tratan sobre eso, aún cuando su contenido rebase nuestra capacidad de asombro. Saló o Hostel solo reflejan algo existente, al igual que Enemigo interno. Cuando los victimarios de estos hechos escalan posición social, esto aumenta exponencialmente lo macabro de los autores, de los hechos, y hasta de la sociedad que lo permite.




Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, la mayoría a través de Translate Google. Ahora la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Las 10 + proyectadas