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Este blog no es de crítica especializada ni académica, solo de comentarios «al dente» de un espectador común.

Advertencia: destripe.

Algunos comentarios hacen referencia a momentos claves del argumento o al desenlace de este (destripe, spoilers).
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03 junio 2022

Drácula de Bram Stoker - Francis Ford Coppola (1992)


Imagen del póster en IMDb.

El eterno conde de Transilvania.


Drácula, protagonista de la celebérrima novela de Bram Stoker, es un personaje del que se han realizado numerosas películas; es uno de los más representados en el cine, con más de 140 filmes (lista aquí). También en televisión, totalizando más de 200 referencias (lista en este enlace). Y en teatro. Desde el primer film que lo llevó a la pantalla, el clásico Nosferatu de Murnau, obra maestra del expresionismo alemán; pasando por versiones cómicas, como Drácula, un muerto muy contento y feliz de Mel Brooks; o de estética onírica como el Nosferatu, el vampiro de la noche, de Werner Herzog (con la música alucinante de Popol Vuh y de Florian Fricke y una memorable interpretación de Klaus Kinski); es uno de los personajes más trillados por el cine. No es el único, hay otros personajes reiteradamente llevados a la gran pantalla, como King Kong, Frankenstein, Los tres mosqueteros, Alicia (la del país de las maravillas), Hamlet, Batman, Superman y pare usted de contar. De manera que si al gurú del cine, don Francis Ford Coppola, le pareció procedente rodarla, fue por algo.


El príncipe Vlad, también personificado por Gary Oldman, recuerda a su amada
Elisabeta (Winona Ryder). Imagen tomada de IMDb.


El conde Drácula. Nótese el estrambótico peinado de Gary Oldman.
Imagen tomada de IMDb.

Esta versión se ciñe de forma fiel al libro de Stoker; ya lo adelanta cuando en el título figura que es el Drácula de Bram Stoker, no otro. Claro, Coppola se tomó algunas licencias, en particular en el comienzo y en el final; pero ya sabemos que no siempre se puede (o se debe) plasmar en pantalla lo que está en un libro mucho más detallado. En cuestión de dramatización, el cine cuenta con pocos minutos para cada parte significativa de un libro y debe condensar las acciones, a veces cambiándolas un poco, o dándoles cierto contexto.

 

El conde Drácula en su apariencia de hombre común. Cuando no está presto a
realizar maldades, tiene apariencia normal; pero cuando lleva a cabo perversidades, 
se convierte en una criatura demoníaca. Imagen tomada de IMDb.

Las concubinas de Drácula. Bellucci a la derecha. Imagen tomada de IMDb.

El comienzo tiene una introducción en la que cuenta el amor inconmensurable entre el conde Vlad (príncipe real que parece ser que inspiró a Stoker) y su amada esposa Elisabeta; personajes que están actuados por Gary Oldman y Winona Ryder y que se encontrarán cuatro siglos después; despertando entre ellos el viejo amor. El conde va a la guerra y a Elisabeta le llega la mal intencionada y falsa noticia de que su amado ha muerto en batalla, por lo que ella se suicida (algo parecido a Romeo y Julieta, pero en lugar de veneno, Elisabeta se lanza por una ventana). Transcurren cuatro siglos y el joven Harker va hasta el castillo de los Cárpatos para venderle medio Londres al conde... (argumento de la novela en este enlace).


El conde, al igual que en otros filmes, muestra una sexualidad ambigua,
¿acaso bisexualidad? Imagen tomada de IMDb. 


Harker en el castillo de su anfitrión, el sanguinario Drácula, cuya sombra es autónoma.
Imagen tomada de IMDb.


El personaje del doctor van Helsing corre a cargo de sir Anthony Hopkins.
Muy bien Hopkins, como siempre. Imagen tomada de IMDb.

La ambientación es intachable, es una película hecha con recursos suficientes para no pecar por defecto. Lo mismo es el vestuario (que obtuvo un Óscar, al igual que los efectos especiales y de sonido), los maquillajes y los peinados; entre los que resalta el estrafalario peinado del conde Drácula, personaje a cargo de Gary Oldman, que lo hizo muy bien. El resto del reparto es de primera categoría: Anthony Hopkins como el doctor van Helsing (siempre impecable Hopkins); la ya mencionada Winona Ryder como Mina Murray, en una actuación correcta, diríase que buena; Keanu Reeves como Jonathan Harker (esposo de Mina), muy deslucido en este papel; entre otros actores y actrices de renombre, entre las que destaca la bellísima Monica Bellucci como una de las concubinas del conde de Transilvania.


El componente erótico no fue dejado de lado en este film. Aquí, Mina ve con su
amiga Lucy Westenra (Sadie Frost) un ejemplar de Las mil y una noches en el que
hay ilustraciones de parejas copulando. Imagen tomada de IMDb.


El erotismo está patente en la tensión sexual entre Drácula y Mina, entre Drácula y Lucy,
entre las concubinas y Harker. Aquí, una de estas aborda a Harker. Imagen tomada de IMDb.


También hay espacio para el erotismo lésbico. Imagen tomada de IMDb.

El bien contra el mal; la lujuria y lo erótico; la inocencia y la candidez; el pecado y la maldad; el amor eterno y la bondad; la salvación del héroe (y de su mujer, la heroína); la religión y la ciencia (fe y razón o mito y ciencia); el castigo del villano (que es el protagonista); la inconveniencia de la vida eterna; son algunos de los varios temas que toca; los mismos de la novela. Sobre una interpretación «académica» del libro (o del personaje) se puede comenzar consultando este enlace (en inglés): interpretaciones que van desde que el libro es una acusación contra Oscar Wilde hasta que Drácula personifica el capitalismo monopolista. Hay cualquier cantidad de interpretaciones, cada una para el gusto del interpretador y cada una más traída de los pelos que otra. Cada lectura está conectada no solo con el sujeto que lee, sino también con el contexto histórico, social y político en el cual se interpreta la novela. Como sea, es un clásico del que el cinéfilo debe ver por lo menos una media docena de versiones. Además de las mencionadas en el primer párrafo y la de Coppola; hay otras que se pueden visionar, como Entrevista con el vampiro; alguna en la que Drácula haya estado interpretado por el magnífico Christopher Lee (trabajó en varias) y, por supuesto, alguna en la que el papel de Drácula recayese en Béla Lugosi, gran actor anterior a Lee; puede ser Drácula (de 1931), dirigida por Tod Browning.


En la versión de Coppola, el conde (convertido en criatura demoniaca) se redime
pidiéndole a su amada Mina que acabe con su vida, evitándole a ambos el martirio de la
eternidad. Este final fue una idea sugerida por George Lucas. Imagen tomada de IMDb.


Imagen del póster en Filmaffinity.

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Drácula; Drácula de Bram Stoker; Dracula; Bram Stoker's Dracula.

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Artículo/reseña en Wikipedia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Drácula,_de_Bram_Stoker

Artículo/reseña en Wikipedia en inglés:

https://en.wikipedia.org/wiki/Bram_Stoker's_Dracula_(1992_film)

Ficha en IMDb: https://www.imdb.com/title/tt0103874

Ficha en Filmaffinity: https://www.filmaffinity.com/es/film763705.html


15 septiembre 2020

La ley de la calle - Francis Ford Coppola (1983)


Imagen del póster en IMDb.

La triste historia de la juventud sin brújula.


Estados Unidos, años de la década de 1950. Rusty James (Matt Dillon) es un joven sin norte (ni los otros puntos cardinales), hijo de un padre alcohólico, que intenta emular a su hermano mayor (Mickey Rourke), a quien todos conocen como «el chico de la motocicleta». Rusty James quiere que el mundo regrese a la época de las pandillas que se mataban entre sí; pero ya eso ha cambiado. Un día su hermano regresa y está muy cambiado, pareciera que ha madurado. Estuvo en California, donde contactó a su madre, ahora viviendo con un productor de cine. Parece que ha cambiado, pero no tanto. Una noche, ambos hermanos irrumpen en una tienda de mascotas, que habían visitado en la tarde, y liberan a los animales. A los rumble fishes (peces peleadores), el chico de la motocicleta los quiere regresar al río. No se lo permitirán. Rumble fish también es el título del filme en inglés.


Jóvenes aburridos y pobres; las riñas parecen ser
su razón de existir. Imagen tomada de IMDb.


Rusty James pertenece a ese grupo de chicos que tienen un vacío existencial inmenso, tan grande que jamás lo podrían abarcar, ni siquiera imaginar. Hijos de un hogar disfuncional, la madre los dejó (probablemente por no soportar al padre bebedor), un padre (Dennis Hopper) que está ebrio siempre y un entorno que no los cultiva en lo más mínimo. Lo único decente que tenía Rusty James era Patty (Diane Lane), una especie de novia, que por lo bajo que él cae, ella lo deja (por otro de similar calaña). Esta excelente película del maestro Coppola continúa la línea que habían comenzado películas como Rebelde sin causa en los años 50. 


Coppola experimentó con algo de surrealismo
al introducir escenas como esta, en la que Rusty
«ve» a su novia semidesnuda en clase.
Imagen tomada de IMDb.


Solo los peleadores (rumble fishes) son en color.
Imagen tomada de IMDb.


Con una magnífica fotografía en blanco y negro (a excepción de los peces que son en colores), grandes actuaciones de Rourke y Dillon y muy buen guion y montaje, es casi un documento del zeitgeist de los años previos a la gran década de los 60, en la que los jóvenes sí conseguirían llenar el vacío existencial con un proyecto de paz y amor, de música y de grandes cambios sociales (lástima que también con algo de droga). Tal como la Edad Media sirvió de caldo de cultivo para el Renacimiento, los oscuros años de postguerra sirvieron para dar a luz las fabulosas décadas de los 60 y los 70. El director logró grandes actuaciones de los dos actores principales (y del resto), salpimentó el filme con algunas escenas delirantes (como la de Rusty «ascendido») y mostró que es un maestro del lenguaje cinematográfico. Grande Coppola.


Otra escena surrealista. Rusty, cuya alma ha ascendido,
pasea por los lugares conocidos, aquí en el billar.
Imagen tomada de IMDb.


Imagen del póster en Filmaffinity.


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Artículo/reseña en Wikipedia:


09 enero 2015

Apocalipsis ahora - Francis Ford Coppola (1979)



Hay dos (personas) en ti: uno que ama y uno que mata.
Dice Roxanne, una de las francesas que habita en la jungla[1].


Al capitán Benjamin Willard (Martin Sheen, en uno de sus mejores papeles, quizás el mejor) le es encomendada una misión especial: buscar y neutralizar al proscrito coronel Walter Kurtz (Marlon Brando, soberbio como siempre), atrincherado en la jungla de Cambodia. El capitán ya había realizado misiones secretas y turbias anteriormente. El coronel Kurtz, luego de una brillante carrera en la milicia, se desvió de acuerdo a los cánones de esta, perdió la sindéresis, se volvió loco. En la jungla ha conformado un ejército con los habitantes locales que lo idolatran como a un dios. Willard es llevado a través de la jungla en un bote por cuatro militares de menor rango. A lo largo del viaje por el río, lee el expediente del coronel Kurtz, al tiempo que se tropiezan con escenarios cada vez más insólitos, casi irreales: una batalla campal para destruir un poblado en el delta del río que navegará (una escena excelente), un campamento donde se monta un espectáculo con conejitas de Playboy, una familia francesa que habita en la zona porque ahí tiene su plantación, un puente que es el punto final adonde llegan las fuerzas estadounidenses y en el que se desarrolla un feroz batalla. Finalmente el cuartel de Kurtz, sitio sombrío y espeluznante. Cuando avanza en su lectura, y en su viaje, Willard se adentra en Kurtz el hombre e intenta entenderlo, no solo con el propósito de conocer cómo es su objetivo a «neutralizar», sino para entender el porqué Kurtz cambió por completo, de ser un soldado brillante y con gran futuro a un dios olvidado en un dominio emplazado en la tórrida jungla. El argumento algo más detallado, así como algunas curiosidades sobre su rodaje, en este enlace[1]. Más detallado, en inglés, en este enlace. Apocalipsis ahora Redux en este enlace (inglés).


30 mayo 2012

El padrino – Francis Ford Coppola (1972)


Vídeo con imágenes de las tres películas de la saga.

Una película que uno no puede rehusar ver


Una producción de anécdotas

Durante el rodaje de El padrino (el de la primera película de la saga de tres, en 1972), su director Francis Ford Coppola tuvo toda suerte de obstáculos, en virtud de que la película tocaba, y más de cerca de lo que se toleraba, puntos delicados del bajo mundo delincuencial de Norteamérica. En efecto, se hace alusión a una estrella del espectáculo (supuestamente Frank Sinatra) relacionada con la mafia, específicamente la siciliana, y de policías, jueces y políticos corruptos, comprados por la mafia. Hubo mucho revuelo, protestas incluidas, paralización temporal del rodaje, intentos de detener la filmación por completo. Incluso hubo reclamos de supuestos miembros de la mafia, y amenazas. Insólito. Eso era parte del Estados Unidos de los 70’s. A pesar de ser una sociedad altamente desarrollada y con estándares de vida excepcionales, todavía hoy quizás tenga problemas similares.




También hubo problema con la ficha técnica: algunos directores no querían hacer el trabajo, el comportamiento de la estrella del film, el excepcional actor Marlon Brando, era prácticamente insoportable para los estudios cinematográficos. Coppola confesó, en esos días, que fue toda una pesadilla la filmación. Más anécdotas relativas al film en este enlace.




Otra anécdota, ya personal, es esta: estando en Brasil, en el año 1988, tuve la oportunidad de ver esta película por TV. Dicha versión tenía cortadas las escenas de violencia, mas no las de desnudos o de frenesí sexual. En Venezuela dichas escenas no están cortadas. Eso dice sobre el criterio de la censura en los diversos países. En otras oportunidades que la he visto, creo haberla visto completa, incluyendo su estreno en 1972, en el antiguo Cine Páez de la ciudad de Acarigua, ¿o fue en el Cine Principal de Araure?



Los actores y demás elementos fílmicos

Esta extraordinaria película cuenta con un reparto que, si bien para la época no eran todos consagrados, eran actores que hicieron un trabajo de antología. Apartando el magnífico trabajo de Marlon Brando (que caracteriza a Don Vito Corleone), tenemos una serie de actores cuyo desempeño, lejos de desmerecer, engrandecieron la obra, y muchos son hoy estrellas del séptimo arte: el gran actor Al Pacino, Robert Duvall, James Caan, Talia Shire (hermana del director), una joven y bella Diane Keaton, el hoy desaparecido John Cazale, entre otros. El film estuvo tan bien dirigido que todos ellos realizaron actuaciones de primera categoría. Destacan la mimetización de Brando para imitar la voz y los gestos de un sosegado mafioso (para lo cual se colocó algodón dentro de la boca), y la metamorfosis de Al Pacino (Michael), de joven casi adolescente, virginal, cándido y distante de los negocios de la familia, al capo sanguinario del final de la historia. Los demás elementos fílmicos destacan de igual manera. Se logró una ambientación impecable, vestuario, etc. Nada que criticar en cuanto a esto. La música, también excepcional, corrió a cargo del legendario Nino Rota, ya mencionado en los comentarios de otros filmes en este blog. El llamado tema de amor del film es ya un clásico, al igual que la película. El padrino, y sus hacedores, merecidamente ganaron muchos premios por su trabajo. Esta cinta tiene ya 40 años de estrenada, y su libreto está basado en la novela homónima de Mario Puzo.




La moral de los delincuentes

La película nos habla de diversos temas, todos pertinentes e importantes, que llaman a reflexión.

Dice el comentario de Wikipedia:
Esta película presenta un retrato preciso y profundo de una época y un ambiente, pero sobre todo es una crítica subrepticia a la sociedad norteamericana, las relaciones intrafamiliares, la práctica política y sus esquemas morales tratados sutilmente como trasfondo del guion mediante asuntos relativos al mundo de la mafia, la inmigración, la relación de pareja, los sistemas de dominación familiares, la violencia criminal y su asociación política, etc.
Tocar todos esos temas podría llevarnos un libro. De manera que, siendo la moral uno de los más tentadores e importantes, se puede comentar sobre él.

Tanto en la literatura como en el teatro y el cine, el lector, o el espectador, siente simpatía por los más variopintos personajes, entre ellos algunos personajes de mala conducta. Es un recurso discursivo basado en el pathos. El mismo discurso que utilizaba Hitler, Mussolini, Lenin, y muchos otros carismáticos dirigentes pasados y presentes, y todos los candidatos a algo. También es el discurso de los medios de comunicación de masas, para enamorarnos del producto o del personaje B y odiar el C. Los opositores hacen lo posible para que amemos el C y odiemos el B. Al racionalizar ese discurso, uno cae en cuenta de que los personajes en cuestión no deben ser dignos de nuestro aprecio. Me refiero a los personajes de las formas de arte mencionadas, aunque también aplica a muchos personajes reales. Digo esto porque no es raro que uno sienta simpatía por el rebelde de la película, el que se desgarra las vestiduras para ir contra el sistema, o el tierno delincuente que es perseguido por un policía malo. Así, entre malos, el menos malo es el más simpático (similar a como se decide el voto electoral en muchos países). Don Vito Corleone y su hijo Michael son nuestros héroes en esta historia, porque responden a las malas acciones de los otros malos. Si fuesen ellos quienes las iniciasen, seguramente pensaríamos distinto.




Si acordáramos definir la ética(1) como la herramienta para estudiar la moral, o los códigos morales, veríamos a las relaciones entre hampones regirse mediante una suerte de código (algunos lo denominan, injustamente, código de honor). La pregunta –ética- es: ¿constituye esto un código moral? Supongamos que sea un código moral, entendiendo que el código moral son los lineamientos que dirigen las acciones de los individuos. Siendo así, podríamos diferenciar el código moral de los mafiosos de los demás códigos morales que coexisten en una sociedad. Los mafiosos sellan los acuerdos con palabras, pero los violan con acciones; la pena de una falta es desproporcionada respecto a la falta o, cuando el que incumple es afortunado, se le aplica el castigo de acuerdo a la Ley del Talión, bastión de la venganza. No hay juicio previo a la sentencia. Es un medio anárquico desde el punto de vista jurídico. Y ya se llegó a lo jurídico desde lo moral; lo que nos da una idea de que sí puede haber relación entre el derecho y la moral, tal como lo señalara Carlos Santiago Nino. Esta dicotomía entre la moral y el derecho, se me antoja muy parecida a la que hay entre moral y política en Maquiavelo (en el Maquiavelo de El Príncipe). “El fin justifica los medios” sería un buen lema para los Corleone y demás delincuentes de esta monumental película.

Como decía, es natural que en una sociedad más o menos poblada, haya diversos códigos morales que tienen áreas de intersección unos con otros. Si mantienen similitudes (muchos puntos en común), la sociedad es funcional; de lo contrario, será disfuncional. Manteniendo una posición intermedia entre el liberalismo y el comunitarismo, podríamos enunciar –sin miedo a equivocarnos groseramente- que no hay conflicto mientras las acciones de uno no perjudiquen a muchos, y las de muchos no perjudiquen a uno. Si en lugar de “uno”, colocamos “algunos”, la frase no pierde sentido. ¿Me perjudica que solo se maten entre ellos? Aparentemente no, pero hay daños indirectos: el asesinado puede tener una familia inocente que recibirá, con su muerte, un daño irreparable; o pueden morir inocentes en la disputa. El asesinato está tan lejos de ser modelo de comportamiento como pueda estar, por mucha “honra” que haya detrás de él.

Si se sigue este hilo argumental, no dudo que se llegaría al imperativo categórico kantiano. Para hacerlo corto, recordemos una de las derivaciones del más célebre de los códigos morales: los 10 mandamientos: quiere al prójimo como a ti mismo. No hay que tomarlo literal y taxativamente; quizás suene mejor: pórtate con otros como quieres que se porten contigo. Se trata de que mis derechos terminan donde comienzan los del otro, de que tenemos que “portarnos bien” unos con otros para vivir en sociedad pacíficamente. Hacer abstracción de "el infierno son los otros" de Sartre. De eso se trata. De respeto al otro, aunque el otro sea "un infierno". Recordemos que para "el otro", uno es el infierno.




 Arte para todos

Una de las grandes virtudes de esta película, es que es una superproducción de la mejor calidad estética, cuenta con actuaciones y demás elementos fílmicos excepcionales, tiene planteamientos morales dignos de reflexión, y es accesible a todo público, gracias a que, lejos de tener un lenguaje cinematográfico de difícil digestión, es un espectáculo que atrapa y entretiene. Hay muchas películas que pertenecen a esta categoría: Lo que el viento se llevó, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Titanic, Gladiador,… todas grandes películas, a las cuales sería más que mezquino –y erróneo- tildar de meras “películas comerciales”. Stanley Kubrick comentó, en una ocasión, que El padrino (la primera de la saga) era quizás la mejor película jamás hecha. Hay listas de las mejores películas de la historia del cine (las llamadas top ten) que incluyen a El padrino, tanto la I como la II, en los primeros lugares, tal como la que figura en este blog (actualmente), tomada del sitio web del BFI.



La saga

Coppola hizo tres películas de esta saga, denominadas El padrino, El padrino II (dos años luego de la primera) y El padrino III (18 años luego de la primera). En este caso soy de la misma opinión que la crítica especializada, en calificar las dos primeras como las mejores. Si hubiese que descartar dos, entonces me quedaría con la primera. En la primera película se muestra un Don Vito (Marlon Brando) en la plenitud de su ejercicio de capo de la mafia y el relevo a la generación siguiente: Al Pacino, Michael en el libreto. En la segunda película, en la que también figura el gran Robert De Niro, como Don Vito recién llegado a América, se recurre a la analepsis para mostrarnos el pretérito en el que Don Vito daba sus primeros pasos como mafioso en Nueva York, y sus inicios en el pueblo Corleone, en Sicilia. En esta segunda parte, Michael (Al Pacino) intenta legalizar los negocios de la familia Corleone y, entre otros eventos, asesina a su hermano mayor Fredo (John Cazale), se consolida como el capo mayor de la mafia, se enfrenta a una comisión del Senado que lo investiga por los ilícitos, y su matrimonio con Kay (Diane Keaton) se desploma. El reparto es prácticamente el mismo que el de la primera película, excepto los personajes que murieron en ésta. De la tercera parte se puede comentar que las actuaciones son incluso mejores, ya que los actores que repitieron (Al Pacino, Talia Shire y Diane Keaton) y otros actores de renombre que se incorporaron (como Raf ValloneGeorge Hamilton o Eli Wallach) ya eran veteranos del arte histriónico para entonces, y los actores nuevos también lo hicieron muy bien, como Sofía Coppola, hija de Francis, o Andy García. A pesar de ello, vista globalmente, como una totalidad, no es de la calidad de las anteriores. Para las tramas completas, consúltense este enlace para la primera película, este para la segunda, y este para la tercera.




Discriminación de género

Como tópico marginal curioso, se puede comentar que la película adolece de cierta discriminación hacia la mujer, al igual que la parte II. Ninguna mujer juega un papel ni siquiera medianamente relevante. El mundo de los gánsteres es muy machista para fortuna de las féminas (en el sentido que ellas no intervienen directamente en los asesinatos y las vendettas), aunque deben soportar los maltratos de sus violentas parejas. Con mucho temor, Kay reacciona ante Michael en la parte II de la saga, y éste la destierra quitándole el acceso a los hijos. En la tercera parte se reivindica a la mujer, y éstas presentan un protagonismo menos tímido que en las dos historias previas. Incluso la hermana de Michael, Connie (Talia Shire), asesina a un capo de la mafia, con el arma preferida de las mujeres: el veneno.

Sin duda es una película que nadie puede rehusar verla, parafraseando a Don Vito Corleone respecto a su propuesta de negocios(2). Es una obra de arte magistral.


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(1) Si bien hay varias definiciones de ética, podemos tomar una u otra como base según el contexto.
(2) I'm going to make him an offer he can't refuse = Le haré una oferta que no podrá rehusar. La oferta se la hace a un directivo de un estudio cinematográfico para que incluya en el reparto de una película a su ahijado Johnny Fontane (personaje presuntamente inspirado en Frank Sinatra) a cambio de protección ante las “dificultades laborales que se avecinan”. El director del estudio se rehúsa y responde iracundo a la oferta. Al día siguiente amanece en su cama la cabeza de uno de sus caballos, valorado en 600.000 dólares. Jhonny consigue el papel en la película.


Proyecto El chico

En 2007 realizamos un proyecto en ambiente Web 2.0: traducir la película -en dominio público- El Chico, de Charlie Chaplin (1921), a diversas lenguas. Inicialmente en Google Video se tradujo a 26 lenguas, 4 de ellas por humanos: 3 por colaboradores de Portugal, Francia e Italia, y el autor de este blog. Las demás lenguas se tradujeron vía traductores online, la mayoría a través de Translate Google. Ahora la película está en YouTube, con intertítulos en 12 lenguas. Más información sobre este proyecto en este enlace. Ver la película en YouTube.

Las 10 + proyectadas