Psiquiatra: Tus padres dicen que siempre mientes.
Antoine: Bueno, yo miento ahora y siempre; supongo. A veces me gustaría decirles la verdad, pero como no me creen, prefiero mentirles.[1]
Antoine: Bueno, yo miento ahora y siempre; supongo. A veces me gustaría decirles la verdad, pero como no me creen, prefiero mentirles.[1]
Antoine (Jean-Pierre Léaud) es un niño parisino, de clase media baja, producto de un embarazo no deseado, que vive con su madre y su padrastro. El joven no recibe buen trato de su madre ni en la escuela; su padrastro trata de llevárselas bien con él, pero, en definitiva, recibe malos tratos de todo el entorno adulto, parece que fuera una molestia para todos. En este marco, lo peor es que a la propia madre parece representarle una carga, no un hijo. El único medio amable lo constituye el que conforma con los compinches de su edad. A medida que la historia avanza, el muchacho se va acercando al delito, hasta que da a parar en un reformatorio al que la madre y el padrastro lo ingresan. A estos les da un cierto respiro el salir del muchacho. Del reformatorio escapará y, en una memorable escena final que sugiere que habrá un cambio en la vida de Antoine.